martes, 4 de octubre de 2016

PRADO DE LA CARCEL






Según Madoz, El Prado de la Cárcel constituía a mediados del siglo XIX, una de las tres grandes plazas del interior de la ciudad, con un “paseíto” bastante descuidado.

En este espacio, existía una amplia arboleda en sus laterales y en el centro de la misma se ubicaba la antigua Casa de Justicia y Cárcel, actual Ayuntamiento de Baeza.

Se trataba entonces de la sede del corregidor, delegado de la autoridad real, con poderes jurídicos, como cabeza de la justicia civil.

ilustración de Guaman Poma de Ayala, Corregidor y encomendero se disputan las ganacias




El Prado de la Cárcel constituía a principios del siglo XVI uno de los espacios abiertos de los arrabales, a espaldas del lateral septentrional de la Plaza del Mercado (Paseo).

La ubicación de la Casa del Corregidor en él condicionó su carácter netamente público y la necesidad de preservarlo como plaza de cierta amplitud.



Rematada la construcción de la Casa de la Justicia y Cárcel hacia 1559, se convirtió en poderoso foco de atracción para el crecimiento de los arrabales y uno de los más importantes centros representativos de la cultura urbana celebrativa: punto de encuentro de los paseos a caballo de los capitulares para acompañar al corregidor desde su casa.

A principios del siglo XVII, hacia 1625 uno de los laterales del Prado fue embellecido mediante la remodelación de la Iglesia y hospital de Nuestra Señora de la Concepción.




La presencia del corregidor hizo que a lo largo de los siglos XVII y XVIII, el entorno del Prado de la Cárcel no perdiese vitalidad alguna, dado que en su audiencia se resolvían frecuentes dependencias y asuntos administrativos.

El Prado del Mercado, contó con un paseo arbolado que aunque algo pequeño, constituía un animado centro de esparcimiento por su proximidad a la Plaza del Mercado.


Incluso antes de instalarse en él la Casa del Corregidor, ya se le conocía como “Prado de la Cárcel”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Al Bayyasi el último emir árabe que tuvo Andújar

al-Bayyasi ayudó a Fernando III a tomar algunas localidades giennenses como Montejícar, Pegalajar o Mengibar. Pero antes de abandona...