lunes, 6 de junio de 2016

TOMA DE BAEZA POR JORGE MANRIQUE







Jorge Manrique, el más acusado prototipo del caballero literato medieval, también estuvo dedicado a la vida militar, hecho que le vincula con Baeza, como el casamiento de su hija Luisa con uno de los hijos Benavides, propietarios del palacio de Jabalquinto, posterior sede de la Universidad. 

Fachada Palacio de Jabalquinto (Baeza)




Asumió la línea de actuación política y militar de su familia, combatió a los musulmanes, se enfrentó a Enrique IV de Castilla y apoyó a los Reyes Católicos en su subida al trono.

En 1477 participa en otro hecho de armas. En esta ocasión en compañía de don Juan de Benavides y otros nobles, que se enfrentan en la ciudad de Baeza a don Diego Mariscal de Baena, hijo del conde de Cabra, con la intención de terminar con su gobierno en la ciudad.

Jorque Manrique fue derrotado y hecho prisionero por desacato a los Reyes Católicos al derribar a un gobernador real. Sin embargo, se le reconoció, a través del manifiesto que expidieron los Reyes, que no cometió deslealtad ninguna, puesto que su entrada en Baeza respondía a la mala actuación del Mariscal de Baena en esta ciudad. La verdad es que se redactó por el poder real nota de perfidia, y consta que Jorge Manrique fijó en Baeza cartel de desafío por un plazo de 30 días contra cualquier caballero o escudo fijodalgo que le acusare de “de-servicio” a los Reyes Católicos. Nadie le acusó, y en Jerez se emitió un documento de descargo de deslealtad el 22 de octubre de 1477.

Seguramente fue duro para Jorque Manrique tener que elegir entre el “obligado” servicio a su linaje y la desobediencia a los Reyes Católicos.  Fue declarado culpable de desacato a la monarquía, tal como relata el cronista Alonso de Palencia:

“Jorge Manrique, guerrero esforzado, perito en la ciencia militar y muy afortunado en los combates (…) se acarreó nota de perfidia (..) para venir al cabo a atentar contra el honor y la vida de los antiguos amigos, movido por el nuevo parentesco con Juan de Benavides (….) Alegó éste (i.e., Jorge Manrique) algunas excusas inadminisbles, pero, en consideración a los méritos de su padre, túvosele mayor que a los demás prisioneros. (Palencia, Crónica de Enrique IV,III, pp. 34-35).

Poco duró la prisión, ya que el 28 de octubre del mismo año fue públicamente excusado de tan ingrato hecho, después de que, a la típica manera caballeresca, Manrique redactase un cartel de desafío a aquellos que osasen acusarle de culpable.

En la obra Synopsis historia chronolica de España se nos relatan estos acontecimientos:

Tenía por el Rey Don Fernando á Baeza el Marifcal D. Diego de Cordova; y Juan y Sancho de Benavides intentaron apoderarfe de aquella ciudad, para lo qual fe valieron de D. Alfonfo de Aguilar, D. Jorge Manrique y el Comendador de Sabiote: eftos llevaron fu gente, y D. Alfonfo de Aguilar embió la fuya.

Entraron los Benavides cerca de media noche en la ciudad por medio de los Cerones, gente principal de ella, é inmediatamente fe fueron á la cafa del Marifcal que por accidente no eftaba en ella; procuraron forzarla, y los de adentro defenderla, y arrojando de arriba una piedra grande, mataron al Comendador de Sabiote. Empezófe a alborotar la ciudad, y el Marifcal recogió fus amigos, y con ellos fe hizo fuerte en Santa María del el Alcazar, donde empezaron á concurrir armados los ciudadano. Rodrigo Diaz de Mendoza avifado de el Marifcal recogió dofcientos hombres de valor, y encontrando á Don Jorge Manrique con fu gente, le acometió con tanto denuedo, que matando é hiriendo á muchos, les obligó á que fe fueffen retirando. Supo el Marifcal como los Benavides iban de vencida, y faliendo de la Iglefia con fu gente, mandó cerrar las puertas de la ciudad, y dando por las eftadas en la gente de los Benavides, los derrotaron de el todo, prendiendo á los Benavides, á D. Jorge Manrique, á los Cerones, á D. Gonzalo de Villata y otros; y dando noticia al Rey D. Fernando de efte fucefo, mandó que el Alcázar fe demolieffe para que no tuvieffen los vecinos ocafion á femejantes efcandalos. 

Fotografía antigua del Arco del Barbudo 



Fue por la "Puerta del Barbudo"  por donde accedió Jorge Manrique y sus alidados para emprender la contienda contra los Benavides.

Fotografía actual del Arco del Barbudo o de San León


Tomó el nombre del Barbudo en recuerdo del portugués y Maestre de Alcántara, Martín Yañez de la Barbuda, que en el año 1394 salió por ella con un nutrido ejército para luchar contra los musulmanes granadinos, siendo derrotado y muerto.



Fuentes:


Elegancia Española. Carlos Baltés.
Synopsis historia chronolicia de España. Juan de Ferreras



CORONACIÓN DEL REY DE BAEZA ABENCOTBA



Año 732





Habiendo muerto el Rey Alvigualit Mirmamolin Jacobo Almanzor por la picadura de una araña y sucediéndole en los Reynos de las Arabias, África y España su hijo Alvigualt Abninar, acabaría en este el linaje de los reyes llamados “Aluilgualites Almanzores”.

Posteriormente España se dividió en 9 reinos: 7 en manos en posesión de los moros y 2 en manos cristianas. Los Reinos Moros eran Córdoba, Granada, Toledo, Murcia, Valencia, çaragoça y BAEZA.





Los alcaydes de las ciudades más principales de sus reinos se coronaron por reyes de la ciudad más principal de la Provincia que estaba a su cargo, uno de los cuales fue ABENCOTBA, que se proclamó Rey de Baeza. (Año 725)

Estas coronaciones causaron en España muchos robos, crueldades y muertes, a causa de las grandes guerras, que se hacían unos de estos reyes con otros, procurando desposeer a cada cual de sus posesiones y agrandar los suyos.

Muchas de estas guerras se produjeron en tierras de Baeza, por estar en la Puerta de Andalucía.





Tenemos constancia de que el rey Baezano tuvo que hacer frente al rey de Toledo (Mahometo Abenrahmin) en Sierra Morena (Puerto del Muradal) el cual contaba con un ejército de  10.000 infantes y 800 caballos. Aunque las fuerzas con las que contaba el rey baezano eran inferiores, éste le hizo frente a una legua antes de Bilches.

El historiador árabe llamado Hachr Calbaz nos dice que Abencotba aguardó al rey de Toledo en un lugar, que está en alto sitio fabricado, al pie de su sierra, con mucha gente de a pie y de a caballo; y por lo que sucediese, como produnte, el rey de Baeza fortificó las ciudades de su Reyno, haciendo buenas prevenciones en ellas.

Lo que parecía un desenlace inevitable se convirtió en un alivio para el rey baezano, al recibir al  embajador del rey de Toledo,  el cual le comunicó que no tenía intención de luchar contra él, sino que se dirigía hacia Córdoba para combatir contra el rey Abdilbar.

Llegó a los oídos del rey cordobés las intenciones de invasión de su vecino de Toledo, por cuanto dispuso un ejército de 15.000 infantes y 600 caballos y salir a su encuentro, encontrándose con él junto a un río pequeño, que se llama Guarromán, que entrando en Guadiel pierde su nombre.

El lugar en sí era una gran llanura junto a Bailén, un sitio que ya había sido utilizado como campo de batalla en otras contiendas anteriores como la que tuvo César con los hijos de Pompeio según nos apunta el famoso historiador árabe.

Tras esta contienda, el rey Baezano tomó conciencia y decidió fortificar Bilches con murallas y torres para que su castillo estuviese mas seguro y pudiera resistir mejor los futuros lances que pudiera tener con los reinos vecinos.


Restos Castillo de Vilches



No contento con esto Abencotba hizo levantar otro castillo hacia la parte de occidente de la misma Sierra, al cual le puso el nombre de HeznAzahar. Miguel de la Luna, dice: “que significa lo mesmo, que Castillo de la Guardia, que es oy Baños, de que ya emos en otra parte hablado”.

Castillo de la Guardia



También hizo fabricar un castillo en un lugar angosto, entre dos sierras muy altas y lo llamó HenzAzonbar, a quien Miguel de la Luna lo llamó después el Castillo de Pinares (Campillo de Arenas).


Restos Castillo de Campillo de Arenas




Fue tal su determinación por fortificar el reino de Baeza, que Abentoctba se hizo temer por su vecinos.

Pasado un tiempo, llegó un mensajero al reino y corte de Baeza del reino de Córdoba, proponiéndole un principio de unión entre ambos reinos, el cual duró durante algún tiempo.

Por aquellos tiempos el Rey don Pelayo, aprovechó la ocasión que le brindaban las contínuas batallas que emprendían los reinos de Aragón y Toledo, para hacerse con la ciudad de Cangas.

Don Pelayo



El Reino de Toledo temeroso del avance de Don Pelayo, mandó embajador al reino de Baeza para entablar amistad con éste y procurarse una tregua por un año.

De esta manera, el rey baezano Abencotba se garantizó tregua entre los reinos de Baeza, Córdoba y Toledo.

La fortuna le era favorable al rey Baezano, el cual gozando de una tregua entre los reinos de Córdoba y Toledo, decidió levantar el Alcázar para que fuese Palacio de su morada.

Deseoso de que la obra fuera reconocida por los reinos vecinos, por su grandiosidad y belleza, éste lo construyó con mármoles, piedras y demás materiales procedentes de la ciudad cercana de Cástulo.


Restos arqueológicos de Cástulo






De estas ruinas de Cástulo (ciudad romana), mandó el Rey Abencotba que se trabajase el material para el edificio de su Alcázar, del cual salió una obra maravillosa, fuerte y bien adornada.

El sitio donde se fabricó el Alcázar, se situaba entre el Humilladero, la Iglesia Colegial de nuestra Señora del Alcázar, las murallas y Puerta del Cuero.

Alcázar de Baeza antes de su demolición


Dicho Alcázar duró hasta que la reina Isabel la Católica lo mandó demoler debido a las contínuas contiendas entre las familias cristianas de los Cardenales y Benavides en el año 1476.







Fuentes:
Celtiberia.net
Historia Eclesiástica del Reino y Obispado de Jaén. Escrito por Francisco de Rus Puerta

Historia de Baeza. Francisco Torres

sábado, 4 de junio de 2016

EL DESAPARECIDO CONVENTO DE LA MERCED




El convento de Nuestra Señora de la Merced, lo fundó San Pedro Pascual de Valencia en el año 1280, siendo religioso de esta Real y Militar religión antes de ascender a la dignidad episcopal de la Santa Iglesia de Jaén y Baeza.






Su ubicación originaria fueron los extramuros junto al camino de Jaén, donde estuvo anteriormente la Ermita de San Bartolomé,  pasando definitivamente a la Puerta de Úbeda.

Primera ubicación del Convento de la Merced









Aquel lugar también es conocido como "los tejares"   , pues una vez que había desaparecido el convento, la zona que ocupaba se convirtió en una fábrica de tejas.




Atravesado el Convento por la muralla, en la que hicieron un arco para traspasarla y así evitar que su vida conventual se viera interrumpida, cada vez que la fábrica de la muralla se tambaleaba por los años veían peligrar sus vidas y la integridad de su convento.




Según se relata en el Catálogo de los Obispos de las iglesias catedrales de la diócesis de Jaén y Baeza en este convento había muchas reliquias que se trajeron de Roma en el año de 1608, enviadas por el Padre Maestro Fray Esteban de Munera, siendo Vicario General en Roma, y confesor de D. Francisco de Castro, Conde de Lemos, sacadas con licencia de su Santidad y asistencia de 7 notarios.  

A través de dichos Notarios dan fé de la una seria de reliquias: un hueso de San Iocundo mártir a 9 de enero. Otro de San Ciriaco Diacono Martir a 16 de marzo. Otro de San Victorino Martir a 15 de abril. Otro de San Sulpicio Martir a 20 de abril. Otro de Santa Antonina Virgen y mártir a 3 de mayo. Otro de Santa Plautila a 20 de Mayo. Otro de San Laurentino Martir a 3 de junio. Ptro de San Philipe Martir y otro de San Silvano Martir, ambos el 10 de octubre. Otro hueso de San Aurelio Obispo y mártir a 12 de noviembre. Otro de San Fabiano Martir a 31 de diciembre. Además de otras reliquias menores.




Después de haber leído muchos años Teología en su convento de la Ciudad de Toledo, D. Pedro Pascual se ocupó de fundar algunos conventos, uno de ellos fue el de Baeza, donde descansaría su cuerpo finalmente.



Segunda ubicación del Convento de la Merced


Donde hoy se venera al Señor de las Necesidades, en el zaguán pertenecía al desaparecido Convento de la Merced.


Capilla del Señor de las Necesidades




El 23 de mayo de 1663 el Papa Clemente Décimo, lo canonizó y le concedió el obispado de Jaén y Baeza.

Clemente X



Reconocido este convento a D. Pedro Pascual como su fundador, le dedicaron autos con festivos aplausos, celebrando su canonización, y publicando sus virtudes y milagros por un periodo de 9 días.




La cofradía de la Expiración se fundaría a través de este convento en 1603, siendo desde su principio, de las mas destacadas en obras de caridad y contibuyendo al mantenimiento del convento.








Realizaba su salida penitencial, a las una de la tarde del Viernes Santo, desde el Convento de Nuestra Señora de la Merced, e iban haciendo estación, en los Templos de la Ciudad. Entrando por la puerta trasera, todo el cortejo y saliendo por la puerta Mayor.








Fuentes:

Historia de Baeza. Francisco de Torres
La Estereotomía en los contratos de obras de los conventos baezanos. Dra. M.Cruz García Torralbo.

Turismo.baeza.net
Catálogo de los Obispos de las iglesias catedrales de la diócesis de Jaén y Baeza

viernes, 3 de junio de 2016

EL MILAGRO DE LA LLUVIA POR LA COHORTE BAEZANA

El milagro de la lluvia representado en la Columna de Marco Aurelio en Roma

Entre las muchas victorias que gozó Roma durante su vigencia, hoy destacamos la de MARCOMANA con un efecto milagroso, que alcanzó con su oración una cohorte de Baeza cristiana de profesión, aunque soldados del Imperio.

Las guerras marcomanas fueron una serie de batallas que duraron 24 años durante el imperio de Marco Aurelio, su coemperador Lucio Vero y su hijo y sucesor Cómodo, desde 165 hasta 189, que enfrentó al Imperio romano con marcomanos, cuados y otros pueblos germánicos ribereños del Danubio.

Marco Aurelio encabeza las tropas romanas que atraviesan el Danubio mediante un puente de barcas para invadir el territorio bárbaro.




Marco Aurelio tuvo que hacer frente al mayor intento de invasión bárbara desde los tiempos de la Roma republicana. Los frentes del Danubio y el Rin se vieron sacudidos por una oleada de ataques que no pudieron ser detenidos por las escasas guarniciones con que contaban los limes ya que la mayoría de las legiones se encontraban regresando de la campaña contra los partos.


Campañas de 171 a 175 contra los germanos.


Durante esta campaña marcomana la Legio XII Fulminata permaneció en su fortaleza junto al César, mientras el resto de las tropas siguió su marcha hasta que una enorme fuerza de cuados y marcomanos rodeó su campamento y lanzó un gran ataque, actuando como una formación romana rodeando el campamento con un movimiento de pinzas. Los legionarios resistieron, a pesar del agotamiento por la sed y el calor. Cuando la fortaleza estaba a punto de caer los romanos vieron como un rayo impactó sobre la torre de asedio enemiga y la incendió, desatándose una lluvia torrencial, que hizo huir a los germanos. El hecho fue conocido como el Milagro de la lluvia; algunos lo atribuyeron a las oraciones de los soldados cristianos de Baeza, al ver el desastre casi inevitable para el y su legión, ordenó hacer un sacrificio a sus dioses, lo que fue recompensado con el milagro mencionado.








 Esta batalla suele ser fechada en la campaña de 172, aunque otros autores la sitúan en la de 173 o 174.


Para los legionarios fue una señal de la providencia divina, que los acompañaba, incrementando su moral, lo que les permitió continuar con el plan original y avanzar hacia las montañas por el río, sin oposición por parte de los germanos; siguieron marchando hasta que los fuertes vientos, granizos y lluvias les hicieron retroceder. Los germanos veían estas tormentas como terribles y, como interpretaban su anterior derrota como castigo divino, desistieron de resistir. 

Los marcomanos ante el fracaso de su ataque y las terribles consecuencias de la ocupación imperial optaron por el sometimiento y acordaron la paz, cuyas condiciones, impuestas por Marco Aurelio, fueron durísimas, teniendo que entregar gran parte de su ganado, caballos y 13 000 prisioneros enviados a Italia por el César para repoblarla.

Según nos cuenta El Padre Francisco de Torres haciendo referencia a este hecho tan insólito, después de tan feliz suceso hizo merced el Emperador en común y en particular a los christianos, reconociendo en el hecho la victoria por efecto de sus oraciones, mandó debaxo de graves penas, tales, porque dexemos otras, lo de quemar vivos, que ningúno acusase a los christianos por sólo serlo, como se hacía antes; cesó con este decreto la persecución de la cohorte en su cabeza, dando títulos de honor a Baeza, de noble y a la Legión Duodécima.







En agradecimiento a  tal victoria la cohorte levantó una estatua al Emperador y en la vasa que era triangular, estampó por hieroglificos la victoria, en un plano puso un Aguila abierta las alas contra un globo deividido con dos zonas y ellas cruzadas entre sí, y todas partes mucho fuego. En el segundo con una mano, y con otra levantada un a palma. En el tercero esta inscripción:

IMP.CAES.
ANTO.
AVG. COH.
BAETORVM.
P.E.

También atendiendo Baeza a la mesma obligación de gratitud hizo demostración de ella en algunas medallas, que batió en honra del Emperador: una por sí, otra por su cohorte; en las primeras puso el título de noble a sombra de su autor, confesando averle recevido dél.





Las segundas monedas fueron por la cohorte, frisan mucho con los hieroglificos de la basa; muestran de un reverso la victoria, ofreciendo con la mano derecha una corona, y entorno COH.AVG.COHRS AVGVTALIVM, y de el otro el rostro y nombre del Emperador, con que los Augustales descendientes de los otros soldados de este mesmo nombre, que fundaron la colonia de Baeza, avían dado la victoria al emperador. Tengo algunas dudas de estas medallas que se han hallado dentro y fuera de Baeza; todas tienen de peso dos dragmas, son de cobre, pero bien labradas, las letras colonia nobilis están dentro de una corona cívica:














Fuentes:
Historia de Baeza. Padre Francisco de Torres
Wikipedia



EL CERCO DE BAEZA POR VIRIATO




El Senado romano había decidido llevar a la guerra a Hispania para aislar a Aníbal de cualquier posible suministro de ayuda o tropas que pudiesen serle enviadas desde su retaguardia en Hispania.

Conquista romana de Cartagena (Cartago Nova) 209 AC, a la izquierda llegada de Escipión a la ciudad, a la derecha Magón el comandante cartaginés de la plaza obswrvando a los romanos. Autor Ángel García Pinto



Escipión desembarcó en el 218 a.C. y su hermano Publio Cornelio Escpión (El Africano) llegó en el 217 a.C. y logró los objetivos propuestos: debilitar la capacidad de presión de Aníbal, derroando a los ejércitos cartagineses en BEACULA (Baeza) y ILIPA (cerca de Sevilla) sometiendo la parte suroriental de la Penísula y expulsando a los cartagineses.






Entre el 237 y el 218 a.C. los Cartagineses conquistaron gran parte de la mitad sur y este de la península ibérica. Los romanos, sus grandes rivales, desembarcaron en Ampurias para cortar el paso al general cartaginés Anibal en el año 218 a.C. desencadenándose la Segunda Guerra Púnica.  Roma avanzó hacia el sur en la BATALLA DE BEÁCULA (Baeza), acaecida posiblemente en las proximidades de Santo Tomé, tras la cual comenzó un largo proceso de romanización, desapareciendo poco a poco las costumbres, lenguas y arte ibérico.

Los abusos de los romanos durante la conquista provocó la revuelta de los Turdetanos en el Valle del Guadalquivir y el levantamiento de los lusitanos, encabezados por Viriato.

Catorce años duró en Generalato, y en él dio vistas y rebates a Baeza, a causa de estar en ella los Romanos. Si bien no se conocen todas las contiendas sufridas en Baeza por Viriato, existe una que ha sido recordada por Paulo Orosio y recordada hasta en tiempos de la reconquista del Al-Andalús.


Paulo Oratio, ilustre Español, de quien elogian San Gerónimo y San Agustín, y a quien siguió Mariana, cuentan la guerra de Viriato y dice, que con el Consul Serviliano, en el año 613 ab v.c. forzó a Viriato, para que alzase el Cerco que tenía sobre la Ciudad de Vacia (Baeza) poniéndola en huida. Ruspuerta, en la Historia del Reyno de Jaén, dice que la Ciudad Vacia fue Baeza escrita con V por aquel autor.

En el mismo año de la fundación de Roma, prosigue en su Historia Paulo Orosio, Viriato se refugió en una Ciudad, lamada Erisana, que conjeturamos ser Elisana, distante a unas doce leguas de Baeza, a la que pusieron cerco los Romanos.

En el año 612 de la fundación de roma,  el Senado romano envió 18000 infantes y 1500 caballos en contra de Viriato. Pidió además la ayuda a Micipsa Rey en África, quien le entregó otros 10.000 hombres a caballo. Pero este héroe que nunca conoció el miedo, y que buscaba intrépido los mayores peligros, le hizo frente y puso cerca a la ciudad de Vacia (Baeza).

Paulo Orosio dice:

“ entrando Viriato en la Bastetenia taló y quemó las tierras a su arbitrio, cercó a Baeza con ánimo de tomarla y destruirla, tanto el rencor que tenía a los Romanos, el cerco fue apretado y largo, y siendo avisado el cónsul Quinto Favio Máximo engrosó su ejército y a jornadas contadas se puso a vista de Baeza; reconoció ventaja Viriato y sin más aguardar levantó el cerco y retiró su ejército a parte mas segura"

A partir de este hecho, el Proconsul Romano se hizo dueño de otras muchas poblaciones cercanas, desembocando en un hecho sin precedentes y desonrroso. Los Españoles que se rindieron a su paso, unos fueron ejecutados y en otro caso escogió 500 de los más nobles y principales, y les hizo cortar las manos











Fuentes:

Condadodevilladonpardo.blogspot.com
Memorias de la ciudad de Lucena y su territorio. Fernando Josef Lopez de Cardenas
Historia Critica de España y de la Cultura Española. D. Juan Francisco de Masdeu
Historia de Baeza. Francisco de Torres 



Al Bayyasi el último emir árabe que tuvo Andújar

al-Bayyasi ayudó a Fernando III a tomar algunas localidades giennenses como Montejícar, Pegalajar o Mengibar. Pero antes de abandona...