jueves, 27 de febrero de 2020

Al Bayyasi el último emir árabe que tuvo Andújar





al-Bayyasi ayudó a Fernando III a tomar algunas localidades giennenses como Montejícar, Pegalajar o Mengibar. Pero antes de abandonar el territorio de Jaén a finales del verano, a fin de invernar en tierras castellanas, el rey Fernando III le exige al emir de Baeza la entrega de dos fortalezas ya conquistadas, la de Andújar y la de Martos, pues la de Jaén no había sido posible su conquista, a lo que al-Bayyasi
no opone resistencia, entregando el cuidado de la ciudad de Andújar a Alvar Pérez de Castro, al que el rey castellano dio 50.000 maravedíes de oro para el mantenimiento de las guarniciones de los mismos, quedando con Alvar Pérez de Castro los maestres de Calatrava y Uclés, con sus freires y otros nobles y magnates como fronteros.
Según recoge Julio González, un diploma de fecha 5 de septiembre de 1225 registrará ya la doble tenencia de Andújar y Martos de Alvar Pé rez de Castro como Aluarus Petri tenens Martos et Andúiar19. Lo cierto es que la toma de posesión de los castillos de Andújar y Martos por la guarnición cristiana, que tuvo lugar hacia los últimos días de agosto de 1225, no significó formalmente la toma de Andújar por los cristianos, sino simplemente la instalación de los caballeros y soldados castellanos en la fortaleza de la ciudad, pues el gobierno interno y municipal de la ciudad seguía en manos de al-Bayyasi, ya que la ciudad seguía estando habitada por los musulmanes, pero la posesión del castillo de Andújar significó la garantía del control de la entrada en Andalucía por el puerto de Puertollano o del río Jándula.
Como ya hemos mencionado anteriormente, los ejércitos castellanos no se limitaron a controlar pasivamente estos castillos, sino que lanzaron correrías y algazaras que deterioraron el poder almohade sevillano, que fue derrotado en batalla campal, lo que tuvo como consecuencia que muchas localidades musulmanas entre Córdoba y Sevilla,al verse desamparados por parte de los almohades, decidieran ponerse bajo la encomienda de al-Bayyasi, a fin de librarse de las tropelías de los cristianos.
Sabedor F Sabedor Fernando III de estas victorias y como buen político que era, no quería que otros se atribuyeran tales éxitos y decidió, el 1 de noviembre, emprender viaje a Andalucía, a pesar de las inclemencias del invierno, lo que hizo con toda parafernalia, acompañado de nobles como don Lope Diaz de Haro, don Gonzalo Ruiz Girón, don Alfonso Téllez, don Guillén Pérez de Guzmán, don García Fernández de Villamayor y don Guillén Gómez, entre otros20. El camino lo hizo por el río Jándula, no por el puerto del Muradal, por lo que pilló de sorpresa, tanto a al-Bayyasi, como a don Alvar, que se encontraban guerreando fuera de la ciudad de Andújar.
Llegado a la localidad de Andújar, Fernando III instala su campamento en sus proximidades, en el paraje conocido como Janduela, en donde se presentaron el baezano y Pérez de Castro con mucho boato y esplendor, como nos describe la Crónica de los Veinte Reyes: “(al-Bayyasi se presentó) con tres mil caualleros de almohades e de aláraues e de andaluzes e turcos, e bien treybta mil a pie, con muchas tronpas e atanbores e con grandes rruydos. Entonces el rrey resçibiólos muy bien… e venia tanbien don Alvar Peres e don Alfonso e otros omnes buenos que fueron por fronteros. El rrey acogólos muy bien e fízoles mucha onrra”21.
En este encuentro el rey castellano, en un nuevo acuerdo, exigió aal-Bayyasi la conquista y entrega de otros tres importantes castillos, los de Salvatierra, Capilla y Burgalimar (actual Baños de la Encina), y como señal de cumplimiento de lo pactado, el emir puso en manos de Fernando III el alcázar de su capital, Baeza, lo que, como sabemos, provocó las iras de la población musulmana, la huida de al-Bayyasi y su muerte a manos de sus lugartenientes en Almodóvar del Río.
La muerte del baezano supuso un gran vacío de autoridad en todos los pueblos y tierras que estaban bajo su protección, lo que provocó una vuelta generalizada de todas estas localidades musulmanas a la obediencia del califa almohade de Sevilla. Por otra parte, la desaparición de un gran aliado como al-Bayyasi dejó a las guarniciones cristianas de los castillos de Baeza, Andújar y Martos en difícil posición, pues se encontraban, aunque protegidos por las murallas de sus baluartes, en medio de ciudades cuya población seguía siendo musulmana y de la que dependían en muchos aspectos de abastecimiento y logística.
Así pues, los baezanos llamaron en su socorro al gobernador almohade de Jaén, que acudió a la ciudad y puso sitio al castillo guardado por las mesnadas cristianas, pero al cabo de poco tiempo, temeroso de que aparecieran refuerzos castellanos muy superiores, decidió retirarse, no sin antes comunicar a los baezanos que, quienes quisieran, le acompañasen, lo que no dejó más opción a los musulmanes que abandonar y vaciar la ciudad de Baeza, que pasó definitivamente a manos cristianas el 1 de diciembre de 1226.
Lo mismo ocurrió en Martos y Andújar, cuya población islámica huyó en bandada a refugiarse en ciudades aún en manos musulmanas como Jaén, Granada, Úbeda o Arjona, relatando este éxodo la Crónica de los Veinte Reyes de esta manera: “Temiéndose de lo que començaron, los moros dexaron Andújar, ca fuéronse todos, que non fincó ninguno y, e fincó la villa toda quieta al rrey; e eso mesmo fincaron todos los de Martos…”23.
Según Gonzalo Martínez Díez24, si la muerte de al-Bayyasi, elemento provocador de todo lo posterior, ocurrió en los primeros días de julio, lo más probable es que el abandono de Andújar por parte de la población musulmana tuviera lugar en el segundo semestre de 1226, entre el 10 de julio y el 30 de noviembre, por lo que la fecha de la festividad de Santa Marina el 18 de julio, en donde se conmemora tradicionalmente el día de la reconquista cristiana, es muy posible que no se refiera a la ocupación del alcázar en 1225 por parte de la guarnición castellana de Don Alvar Pérez de Castro, sino más bien al vaciamiento por parte de sus habitantes árabes el año de 1226 y su consiguiente ocupación real de la ciudad por parte cristiana. Fernando III, ya desde este momento, deja al mando de la ciudad a don Alvar, de la misma forma que deja a Baeza en manos de don Lope Díaz de Haro y a Martos en manos de don Tello Alfonso; asimismo, puso a Andújar bajo la administración eclesiástica de Toledo, que no pasó a formar parte de la diócesis de Baeza hasta el año 1243; y, de la misma forma, Fernando III impulsó la llegada de nuevos repobladores castellanos, que dieron un nuevo impulso a la desolada ciudad, siendo, hasta la caída del reino nazarí de Granada, un enclave activo durante los siglos XIII y XIV en la lucha contra los musulmanes granadinos, herederos de la y testigos de los últimos siglos musulmanes en la península.

Fuente y autor: Juan Martos Quesada

IBN Salmún al-Kináni

ABÚ al-Qasim Salmún b. “Alí b. Salmún al-Kináni al Bayyási al-Garnati. Notable granadino de origen Baezano comúmente conocido por IBN Salmún al-Kináni. Perteneció a una importante y célebre familia de juristas andaluces y malikies. Vivió en la Granada nazarí de los siglos XIII, XIV y XV.

Fuente:
Actas del XVI congreso de l'Union européenne d'arabisants et d ..., Volumen 16

LA AMBICIÓN DE EL BAEZANO ( ‛Abd Allāh Al Bayyāsī. ) PARA SER PROCLAMADO SOBERANO MUSULMAN DE al- ANDALUS








La figura de ‛Abd Allāh el Baezano se sitúa en el contexto de la descomposición política del Imperio almohade posterior a la derrota de las Navas de Tolosa en 1212. Desde este momento la situación política en al-Andalus comienza a degradarse, produciéndose la aparición de caudillos locales que actuarán de forma independiente, fenómeno que ha llegado a ser calificado como “terceras taifas”. El Baezano, perteneciente a una familia que ejercía importantes funciones políticas con los almohades, representa la fugaz aparición del primer caudillo andalusí con ambición de crear un dominio estable, pero su efímero poder duró sólo dos años, entre 1224-1226.

El protagonismo del Baezano se remonta a 1224, momento en el que la descomposición interna de la dinastía almohade comienza a hacerse más fuerte. Ese año fue proclamado en Marrakech como nuevo califa almohade Abū Muḥammad ‛Abd alWāḥid, hasta entonces gobernador de Tremecén. Pero, al mismo tiempo, en Murcia se eligió a ‛Abd Allāh b. Ya‛qūb b. al-Manṣūr, sobrino del anterior e hijo de Yūsuf Ya‛qūb alManṣūr, elevado al califato con el sobrenombre de al‛Ādil. Era el 6 de marzo de 1224 e, inicialmente, el Baezano se unió a la causa del nuevo califa: según Ibn ‛Iḏārī, al-‛Ādil escribió a Abū Muḥammad b. al-Sayyid Abī ‛Abd Allāh b. al-Sayyid Abī Muḥammad al-Bayāsī, entonces gobernador de Sevilla, para agradecerle que se rebelara contra su tío y que apoyara su causa. Tras recibir la proclamación de la gente de Murcia, al-‛Ādil se dirigió hacia Sevilla, uniéndosele en el camino su hermano Abū l-‛Alā, y ‛Abd All~h al-Bayāsī (el Baezano), donde recibió la aceptación de todo al-Andalus, excepto la zona del Levante, gobernada por el sayyid Abū Zayd, hermano del Baezano. Al-‛Ādil se estableció en Sevilla e hizo un cambio de gobernadores, poniendo al Baezano como gobernador de Córdoba y a su propio hermano Abū l-‛Alā al frente de Sevilla.

La alianza del Baezano con los almohades se rompió muy pronto, por motivos que se ignoran. Tal vez, como sugiere F. García Fitz, el Baezano interpretase como gesto de desconfianza el ser relegado del gobierno de Sevilla, la capital andalusí de los almohades, o puede que fuese inducido a ello por su hermano Abū Zayd, el único que no había mostrado su apoyo a al-‛Ādil. El cronista al-ḤimyarĪ sugiere que entre ambos personajes no existía confianza, ya que el califa había manifestado malas intenciones hacia el Baezano, quizás debido a la actitud de su hermano, y que, atemorizado, ‛Abd Allāh optó por refugiarse en Baeza. Sea de ello lo que fuere, no es absurdo pensar su ambición última fuese convertirse en el único soberano de al-Andalus y para ello no dudó en echarse en manos de los cristianos, lo que generó entre la población andalusí un sentimiento de desconfianza y animadversión hacia él.
Por dos veces al-‛Ādil trató de someter al rebelde encastillado en Baeza. Primero envió contra él un poderoso ejército dirigido por el gobernador de Sevilla, su hermano Abū-l-‛Alā, que lo asedió, llegándose a un pacto por el que el Baezano aceptó someterse, entregando incluso un hijo suyo como rehén. Pero ello no satisfizo al califa, siendo Abū l-‛Alā reprendido por su actuación. Un segundo ejército se dirigió contra Baeza, comandado por ‛Utmān b. Abī Ḥafṣ, pero fue dispersado sin dificultad por el centenar de caballeros del Baezano y los cristianos que lo apoyaban. Fue, pues, en este contexto, donde se fraguó la alianza entre el Baezano y Fernando III, si bien las fuentes árabes afirman que una de las razones que motivó la retirada de Abū l-‛Alā fue el temor a la llegada de refuerzos cristianos, a los que califican como “protectores y aliados del señor de Baeza”. La colaboración entre ambos iba a ser muy provechosa, sobre todo, para el rey castellano y que tuvo dos dimensiones principales: la entrega de plazas fuertes y fortalezas y la realización de incursiones y cabalgadas. Es posible que el Baezano se declarase vasallo del rey, si bien tal circunstancia no consta en las fuentes.

Pero la actuación de el Baezano no consistió únicamente en la entrega de plazas fuertes, sino que, además, prestó su ayuda activa al soberano castellano-leonés. La primera expedición tuvo lugar ya en 1224 y fue una breve cabalgada que se desarrolló entre finales de septiembre y principios de noviembre, centrándose en la zona próxima a Baeza, siendo saqueada Quesada y otras fortalezas situadas cerca del Guadalquivir. Aunque esta primera cabalgada no supuso la toma de ninguna plaza, sí generó un cuantioso botín para los cristianos.
En junio de 1225, Fernando III inició una importante incursión de castigo por territorio jiennense y granadino, más importante que la anterior. En el puerto del Muradal se le unió el Baezano, quien le dio como rehén a su hijo menor para que lo llevase a Castilla, como testimonio y garantía de su fidelidad. Es en este contexto donde se plantea la entrada en vasallaje del Baezano respecto a Fernando III. Juntos se dirigieron a Jaén, guardada por el noble cristiano desnaturado Álvar Pérez de Castro, al servicio de los almohades. Ante la imposibilidad de tomarla se dirigieron a Priego, que se rindió gracias a la mediación del Baezano. A continuación fue tomada Loja con enorme violencia, realizándose una gran carnicería, tras lo cual las huestes cristianas se dirigieron a Alhama de Granada, cuya población, espantada por lo ocurrido en Loja, había abandonado la población. Fernando III arrasó entonces la rica Vega granadina y se dirigió a la capital, cuyo cerco fue levantado gracias a la entrega de los cautivos cristianos que en ella había.

Antes de su regreso a Castilla, el Baezano hizo entrega a Fernando III de los castillos de Martos y Andujar, así como otros menores, entre los que las fuentes árabes citan Mudassas y ḥiṣn al-Turāb. Las fuentes árabes no dejan de subrayar la importancia de esta situación y, como indica el cronista benimerín Ibn Abī Zar‛, el Baezano fue el primero que estableció la costumbre de entregar ciudades y castillos a los cristianos. Asimismo, otro aspecto importante radica en el hecho de que, por vez primera desde las Navas de Tolosa en 1212, los cristianos lograban obtener un dominio territorial estable al sur de Sierra Morena, con la particularidad de que las plazas ganadas lo fueron gracias al pacto entre Fernando III y el Baezano.
Las incursiones se reanudaron de nuevo en el verano de 1225, cuando una fuerza conjunta de cristianos y musulmanes, encabezada esta vez por el Baezano, llevó a cabo una algarada por la zona de Sevilla, rindiéndosele los castillos de la comarca del Aljarafe, así como las poblaciones situadas entre Sevilla y Córdoba, incluyendo la antigua capital Omeya, cuyos habitantes capturaron al gobernador, Abū Mūsà, hermano del califa al-‛Ādil, entregándoselo al Baezano. Ante la creciente amenaza cristiana, apoyada por el Baezano, al-‛Ādil abandonó al-Andalus en noviembre de ese año, dirigiéndose a Marrakech y dejando a su hermano Abū l-‛Alā como máxima autoridad en la Península. El poder del Baezano alcanzó en este momento su punto culminante, de tal manera que las fuentes árabes subrayan que estuvo cerca de alcanzar todo el poder en al-Andalus, pues entre sus dominios se incluía ahora Córdoba y, también al parecer, Málaga.

La posición alcanzada por el Baezano fue de nuevo aprovechada por Fernando III, quien reclamó el control de ciertos núcleos fortificados, prometiéndole la entrega de Salvatierra, Borgalimar y Capilla, situadas al norte de Sierra Morena. Sin embargo, fue este acuerdo el que determinó el destino del Baezano, ya que, mientras la entrega de Borgalimar se verificó sin dificultad, la guarnición de Salvatierra planteó resistencia a cumplir las órdenes del Baezano, mientras que los de Capilla se negaron a someterse.
Envalentonado con la marcha de al-‛Ādil, el Baezano pensó que era el momento de dar el golpe definitivo que lo convirtiese en el máximo soberano musulmán de al-Andalus, lo cual exigía la toma de Sevilla. Sin embargo, fue derrotado en marzo de 1226 y perdió las posesiones sevillanas logradas en la anterior incursión. En lugar de ser su triunfo definitivo, esta expedición representó el detonante de su fin. La política de alianza con los cristianos y la entrega de territorios y fortalezas era una amenaza para los musulmanes y suscitó la animadversión popular contra el Baezano.

A comienzos de junio comenzó Fernando III el cerco de Capilla, que fue apoyada desde Córdoba por el Baezano con víveres y pertrechos. En este momento, la población de Córdoba se rebeló, al parecer sospechando que el Baezano quería entregar la ciudad a los cristianos. Aunque trató de huir en dirección al castillo de Almodóvar, fue alcanzado en la misma cuesta del castillo y ejecutado. Su cabeza fue enviada a Abū l-‛Al~, el cual la mandó a su hermano el califa, a Marrakech, el cual, según las crónicas árabes, se ensañó con ella, golpeándola e injuriando al Baezano y a toda su familia.



Bibl.: A. Huici Miranda, Historia política del Imperio almohade, Tetuán, 1956-1957, 2 vols., II, págs. 452-462; F. J. Aguirre Sádaba, y M.ª C. Jiménez Mata, Introducción al Jaén islámico (estudio geográfico-histórico), Jaén, 1979, págs. 225-237; F. García Fitz, Relaciones políticas y guerra. La experiencia castellano-leonesa frente al Islam. Siglos XI-XIII, Sevilla, 2002, págs. 162-170.
Alejandro García Sanjuán


jueves, 31 de enero de 2019

EL ALUMBRE, BAEZA Y EL NUEVO MUNDO




Desde el siglo XIII el alumbre era objeto de un intenso comercio entre el Mediterráneo oriental y el litoral atlántico europeo, debido a que la suficiente provisión de mordientes era un aspecto clave para el desempeño de la producción textil en el Viejo Mundo.

Este tráfico se hallaba en manos de los genoveses, que lo importaban, sobre doto, de Focea, en Asia Menor.

Al igual que los Papas, los concesionarios castellanos de los genoveses, lograrían imponer su monopolio sobre el alumbre del Mediterráneo occidental al igual que habían hecho antes con el de Oriente.

Por todo ello es comprensible que despertó entre los españoles en cuanto advirtieron la presencia de este aprovechable artículo en los tianguis de México Tenochtitlan, donde era vendido por los indígenas para darle el mismo uso que recibía en Europa.

En la primavera de 1539, junto a Zárate, embarcaron con destino a México 37 técnicos y operarios, algunos con sus familias y criados.  En cuanto a su procedencia geográfica, el grupo podía divirse en catorce andaluces, nueve castellanos y leoneses, un portugués, un flamenco y un genovés. Mas allá de esta aparente heterogeneidad, destacaba el grupo formado por los nueve operarios que procedían de Baeza y sus alrededores, villa conocida por su activa manufactura pañera.


Fuentes:

http://www.historicas.unam.mx/publicaciones/revistas/novohispana/pdf/novo43/522.pdf

Como reseña Otte, "entre los paños andaluces los más famosos eran los de Baeza. Parece que su técnica era tan avanzada como la de Segovia".  (Otte, Sevilla, siglo XVI. pag.209).

JUAN DE BAEZA LÓPEZ DE FUENLLANA.




Juan de Baeza López de Fuenllana, nació en Baeza y viajó a México en 1527, siendo el primer español que aprendió el purépecha, para poder comunicar con los oriundos de Michoacán. Casó con Isabel de Santaella en 1537 y falleció, rondando los 50 años en la ciudad de Morelia (ante Valladolid).

La comunidad purépecha (p'urhépecha o p'urhé, idioma purépecha [pʰuˈɽepeʧa]) es un pueblo indígena que habita primordialmente en el estado de Michoacán, México. Sus miembros fueron conocidos como los michoacas o michoacanos en su etimología náhuatl, como habitantes de Michoacán ('lugar de pescadores'), y que también habitaron en los estados de Guanajuato y Guerrero, en México.

Después de la llegada de los españoles, el irecha ('señor de las innumerables casas') o señor michoacano Tangaxoán II se sometió sin presentar resistencia ante el conquistador hispano Cristóbal de Olid (también Baezano) con el objetivo de salvar a su gente y de negociar un tratado de paz. 


Juan Baeza el conquistador, dice de este Baeça o Baeza, Don Mariano González Leal: "Consumada la conquista, se estableció en Pázcuaro, donde procreó familia, Había sido hijo de Diego López y Fuenllana y de Mari López, vecinos de Baeza, y yerno del conquistador Francisco de santaella, a quien mataron los indios de Tabasco. Estuvo casado con Isabel Pérez, hija del citado conquistador. Una de sus hijas, doña Beatriz López de Fuenllana, casó en Pátzcuaro hacia 1575 con Alonso de Robalcava, vastago de la Casa Solar de su apellido en Liérganes, montañas de Santander y maestro de obras de la Catedral de Guadalajara, que había tenido también parte de la construcción de la primitiva iglesia de Pátzcuaro. .[1]

Hijo de Diego López y Fuenllana y de Mari López, vecinos de Baeza. Al fin de la conquista, se estableció con su esposa Isabel Pérez en Pátzcuaro donde procreo familia


Fuente:

https://www.lanzadigital.com/opinion/requiem-apellido-fuenllana/


  1. La conciencia histórica en los códices y en la crónica, Marco Antonio López López, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2001 - Historians - 317 pages.
  2. González, L. M., Monasterio de El Escorial, & Universidad de Guanajuato. (1979).Relación secreta de conquistadores: : informes del Archivo personal del Emperador Carlos I que se conserva en la Biblioteca del Escorial : años de 1539-1542. Guanajuato: Taller de Investigaciones Humanísticas de la Universidad.

jueves, 22 de noviembre de 2018

BAEZA Y SU RELACIÓN CON EL EJÉRCITO ESPAÑOL





Baeza tuvo una fuerte vinculación con el ejército. Ya en 1856 existía el Batallón de Milicia Provincial. A partir de 1869 se estableció en Baeza el Regimiento de Caballería Montesa, 6º de Lanceros de Farnesio, ubicado en el desaparecido Cuartel de San Andrés. En ese mismo año el Ayuntamiento solicita al Gobierno o a la Dirección General de Infantería un batallón del ejército.

Ya en 1876 encontramos el 3º Depósito de Caballos Sementales que en 1898 contaba con 83 sementales cuidados por 1 sargento, 1 cabo y 3 soldados.

También existía en esta localidad un Colegio Politécnico Militar el cual incluso cobraba según un anuncio inserto en prensa: 120 pesetas para los internos, 60 a los medio pensionistas y 40 para los alumnos externos.


El Hospital de la Purísima Concepción hoy reconvertido en Hotel fundado en el siglo XVI, acudían un número elevado de militares enfermos.
Fuentes Consultadas:
Andalucía y la repatriación de los soldados en la guerra del 98
Escrito por Patricio Hidalgo Nuchera

domingo, 28 de octubre de 2018

ABÚ-L-HACHACH DE BAEZA.



ABÚ-L-HACHACH DE BAEZA.
Llamado bayesí por haber nacido en Baeza, fué uno de los mayores sabios y de los más fieles tradicionistas con que se honra la España musulmana. Filólogo, historiador y poeta.


Fuentes consultadas:


Ensayo bio-bibliográfico sobre los historiadores y géografos arábigo-españoles


Abuzacaría Yahya Benismail el Andalusí el Bayesí.




Abuzacaría Yahya Benismail el Andalusí el Bayesí.

Natural de Baeza. Según Benabioseibia, era un famoso sabio en Medicina y Matemáticas.

Cuando hizo la peregrinación se quedó mucho tiempo en el Cairo. Se trasladó después a Damasco, donde oyó a Abulhasan Alí Benisa, Conocido vulgarmente por Abennacas el Bagtladí. Hizo para éste varios instrumentos
de Geometría, en cuya construcción' demostró ser muy hábil.

Más tarde se marchó a Beikar (?) donde fue médico de Saladino y regresó a Damasco en los últimos días de su vida.

Puesto que el sultán Saladino nació el 532/1137 y murió el 589/1193, podemos asegurar que el Bayesí es un geómetra perteneciente al siglo XII de j:C .

Abuabdala Mohámed Benomeya. Matemático Baezano.




Abuabdala Mohámed Benomeya. Matemático Baezano.
En una de las épocas de mayor esplendor que tuvo la histórica ciudad de Baeza, nació este sabio.

Poseía dotes excepcionales para las Matemáticas y descolló singularmente en Aritmética, pero dedicado toda su vida al estudio, y retraído de las gentes, no consignan los historiadores más datos biográficos.
Murió .el año 591/1194

BAEZA EN LA ÉPOCA MUSULMANA




Tras la muerte de Almanzor en 1002 se desencadenó en al-Andalus una guerra civil que supuso la aparición de territorios independientes, denominados Reinos de Taifa, así como la definitiva desaparición del califato en 1031. Baeza estuvo, desde 1019 y sucesivamente, en manos de los taifas de Murcia, Almería y Denia hasta 1057, en que los ziríes de Granada la tomaron después de un largo asedio. Poco antes de 1075 los toledanos ocuparían Baeza, hasta que finalmente cayeron en manos de los abadíes de Sevilla, contra los cuales los baezanos se sublevaron sin mucho éxito, ya que en 1084 fueron incorporados de nuevo al reino de Sevilla.
Baeza fue anexionada al imperio almorávide por el qaid Bati b. Ismail en 1091 gobernador de Córdoba.



Cfr. J. Aguirre Sadaba. “El distrito de Baeza en época musulmana” en Historia de Baeza.
(coord. J. Rodríguez Molina). Granada, 1985, pp. 89-90

POEMA O PREFATIO DE ALMERIA. EL PRIMER POEMA QUE NOS HABLA DE LA TOMA DE BAEZA POR ALFONSO VII.




El testimonio más antiguo relacionado con la conquista de Baeza por Alfonso VII en la campaña que le llevó finalmente a la toma de Almería el 17 de octubre de 1474 es la composición poética conocida como Poema o Prefatio de Almeria, un texto prácticamente coetáneo de la misma.


Los escasos versos que dedica a la localidad que nos ocupa son, por contraste, extraordinariamente
significativos. La mención se incluye en un pasaje dedicado a narrar las plazas ocupadas por el Emperador tras la caída de Andújar (vv. 308-316):6


Redditur et Bannos, castellum nobile quoddam.
Inclyta Ba<r>iona <exper>ta non sponte corona<m>
Redditur inuictis uexillis imperatoris.
Nobilis urbs alia, que fertur uoce Baeza,
Visis tot signis, magno concussa tremore,
Deposito prisco collum submittit honore
Et gaudet reddi, cum non ualet <esse> rebellis.
Cetera castella Mauri, que sunt ea circa,
Omnia cum reddunt, uitam pro munere poscunt.


TRADUCCION

También se rinde Baños, un noble castillo.
La ínclita Arjona, sufrida a su pesar la victoria,
Se rinde a las invictas enseñas del Emperador.
Otra noble ciudad, que lleva el nombre de Baeza,
Vistas tantas señales, agitada por un gran temblor,
Depuesta su primitiva dignidad, doblega la cerviz
Y se alegra de rendirse, puesto que no es capaz de rebelarse.
Otros castillos del moro, que están cercanos a aquéllos,
Conforme los rinden a todos, reclaman la vida a cambio de presentes.


Como puede advertirse, la toma de Baeza fue una mera capitulación, sin batalla alguna y carente de cualquier portento, que se inscribe como una cuenta más en el rosario de rendiciones que produjo la caída de Andújar en el imparable avance de las tropas cristianas hacia Almería. Lo mismo se deduce de la noticia de los Anales Toledanos Primeros: «Dieron al Emperador Baeza. Era MCLXXXV [= año 1147]» (p. 389),9 cuyo verbo se refiere al hecho de que, según sabemos por los historiadores árabes, dicha plaza fue entregada, junto con Úbeda, a Alfonso VII por Ibn G niyah, el último caudillo almorávide, a cambio de que el Emperador lo ayudase contra los almohades, el año 541 de la hégira




Texto y fuente:
EL PENDÓN DE SAN ISIDORO O DE BAEZA:
SUSTENTO LEGENDARIO
Y CONSTITUCIÓN EMBLEMÁTICA

AUTOR: 
ALBERTO MONTANER FRUTOS*

miércoles, 24 de octubre de 2018

Luis Candelas


Francisco Villena, Alias Paco el Sastre, natural de Baeza, de 29 años, soltero y de oficio sastre, destacó especialmente por los recursos que encontraba para fugarse de los establecimientos penales, fué procesado varias veces, y entre ellas en el año 1834 por el robo cometido en la calle de las Huertas a don Francisco López, en unión del ya también famoso Candelas y comparsa, y en el año 1838, por el robo a don José Perez, en la calle Atocha.


Fuentes Consultadas: 
Anales Dramaticos Del Crimen O Causas Celebres Españolas Y Extranjeras Tomo Ii

Litografía de Luis Candelas

DIEGO ORTIZ GALIANO.




Diego Ortiz Galiano era natural de la ciudad de Baeza. Luchó en Nueva Granada a las Órdenes del General Nicolás Federeman y asistió a la fundación de las ciudades de Santa Fe de Bogotá y de Vélez, donde tomó residencia y obtuvo la Encomienda de indios de Itierra, Misaque, Queretana y Carahota. Murió soltero.

Residío en el Nuevo Reino de Granada por el año 1539 y era hijo de Miguel Galiano y nieto tercero de Pedro García Galiano, quien, por el año 1429, había sido reconocido como hijodalgo en aquella ciudad, así como su padre y abuelo.



Fuentes Consultadas:
Egabrenses en Inidias
Autor: Antonio Moreno Hurtado

domingo, 14 de octubre de 2018

QUIOSCO DE LA MUSICA DE BAEZA



En marzo de 1951 se comienza el estudio para reformar el Paseo denominado "Paseo de Jose Antonio" para construir un nuevo quiosco de música que tuviera mejores condiciones acústicas que los anteriores.

En el Paseo existían dos Quioscos de Música, uno ubicado donde hoy se ubica la Fuente del Triunfo y otro donde está el actual.


En 1953 se llevan a cabo obras para su construcción, recibiendo un donativo de 15.000 pesetas por parte del administrador del Cortijo de La Labor.


Años 50


El Alcalde por aquella época era Fernando Viedma, y quiso que para su inauguración Baeza, contase con la banda de música de Madrid. Para ello viajó a Madrid para entrevistarse con Coca de la Piñera y Girón Velasco.

Inauguración


Lo consiguió y el 16 de agosto de 1954, con motivo de las fiestas en honor de la Patrona se inauguró el nuevo Quiosco de la Música.


Años 70





Fuente Consultada:
Baeza de 1950 a 1970
Josefa Inés Montoro de Viedma y Fernando Viedma Puche.

miércoles, 10 de octubre de 2018

EL HIJO DEL REY BAEZANO ACEHID-BEN MAHOMAD ENTERRADO EN LA CATEDRAL DE SEVILLA.



Con felicísimo acontecimiento inauguró Fernando III por tierras musulmanas en la primavrera del año 1224, porque tan pronto salió de Toledo, camino de Andalucía, recibió la grata nueva de que el Rey de Baeza solicitaba rendición; sobre la marcha se ajustó el pacto, se ocuparon los castillos en garantía de su observancia y así avanzaron las tropas cristianas por lugares de Baeza y Córdoba, orgullosas de la victoria. Mal fin tuvo Acehid-Ben Mahomad, nombre del Rey Moro sometido porque vivió odiado de los suyos y murió asesinado junto a la fortaleza de Almodóvar del Río.
Un hijo del difunto Rey de Baeza que se llamaba Abdelmón, como el primer monarca de su raza almohade, acentuó a tal punto la política de amistad con los cristianos que sofocó el intento de rebelión iniciado a la muerte de su progenitor, consintió que se elevase a pleno dominio el reconocimiento del señorío de San Fernando sobre el reino de Baeza, incorporado desde el año 1227 a la Corona de Castilla.
Intervino con eficacia en la correría de huestes cristianas realizada en el año de 1232, que empezó en Adújar y terminó en Jerez de la Frontera.
Se hizo cristiano y con el honroso título de Infante, desfiló por las calles de Sevilla luciendo en alto el estandarte de sus armas (media luna de plata y cinco estrellas de oro en campo azul) el día 22 de diciembre de 1248.
Fernando III lo había acogido como hijo adoptivo hacía unos años y cuando fué bautizado bajo la fé cristinana se hizo llamar Fernando también.
Llegó el momento de repartir la Ciudad y lugares de Sevilla entre los conquistadores, y al dicho ex rey moro de Baeza, don Fernando Abdelmón, le adjudicarón una extensa heredad en término de Alcalá de Guadaira, nombrada hasta entonces Marchar Azohirí y desde ahora Baeza en memoria de su nuevo dueño; fertísimas tierras en las aldeas de Notias, Fasnalcázar y Galamera, y casas principales para su morada que ocupó de por vida.
Tras su muerte fue sepultado en la Catedral de Sevilla, bajo una nave decorada con vistosas yeserías moriscas que sirvió de entierro a numerosos caballeros de la nobleza hispana.
Las crónicas alaban los servicios prestados por Adbelmón a los cristianos, su valor y fidelidad inquebrantable. Fernando III premió su conducta con el privilegio que otorgó en Valladolid en el año 1243 a favor de los moros leales del reino de Baeza, que dice así uno de los párrafos: " LOS SARRACENOS QUE ALLÍ MORAREN SEAN GUARDADOS FIELMENTE Y LE SEAN CUMPLIDAS LAS CONVENIENCIAS QUE CONMIGO TIENEN HECHAS, NO LES PIDÁIS MÁS DE LO QUE DEBEN DAR NI COBRÉIS DE ELLOS MÁS DERECHOS DE LOS QUE A MÍ DAN; Y SI ACASO LOS DICHOS MOROS SE QUIEREN APARTAR DE LOS DICHOS LUGARES PARA MORAR EN OTROS QUE SIN NINGUNA PENA Y GRAVAMEN HAGÁIS QUE VAYAN LIBRES Y SALVOS".




Fuente Consultada:
Mudéjares y moriscos sevillanos
Autor: Celestino López Martíne
z.

LOS MOLINOS DE HARINA DE BAEZA






La fabricación de harina fue durante toda la Edad Media una de las principales tareas de las poblaciones jiennenses, en cuyos arroyos y ríos se instalaron numerosos molinos harineros dedicados a transformar en harina la producción cerealista que suponía algo más de la mitad de la producción total del Reino de Jaén ~. El enclave de Baeza entre los ríos Guadalimar y Guadalquivir proporcionó el complemento necesario de las excelentes tierras cerealistas de la Loma.

A finales del siglo xv, y como continuación de la antigua tradición musulmana, Baeza contaba en las orillas de ambos ríos con numerosos molinos harineros. A ellos, de acuerdo con las ordenanzas de la ciudad, los «cargueros» llevaban el trigo de los vecinos y lo devolvían convertido en harina. Para el fiel cumplimiento de sus tareas iban provistos de un celemín debidamente comprobado por los almotacenes del Concejo. Los molineros, por su parte, debían tener bien picadas las piedras, operación que era necesario repetir cada vez que se hubiesen molido doce fanegas de trigo.

Tal fue la importancia de ésta que podríamos llamar industria harinera de Baeza, que superó en número de molinos a los restantes poblaciones del Reino, como lo venía haciendo en producción cerealista




Fuentes Consultadas:
La ciudad de Baeza a través de sus Ordenanzas 
Carmen ARGENTE DEL CASTILLO
José RODRÍGUEZ M9LINA
(Colegio Universitario de Jaén)

martes, 9 de octubre de 2018

ALBERTO CALVERA

1896 Nació en Baeza - Jaén (España) el compositor ALBERTO CALVERA autor de "Pensalo bien" (1929) que grabaran Carlos Gardel e Ignacio Corsini, entre otros importantes intérpretes. Escribió muy pocos temas pues era más un hombre dedicado a la empresa teatral. Solo se conocen de él cuatro tangos, una ranchera y un paso doble. Falleció en Buenos Aires el 24 de marzo de 1974.


VIRGEN DEL ROSELL. SU ORIGEN




Jimena Jurado sigue fielmente este tratado al referirse a las devociones e imágenes de la ermita de la Yedra, y reproduce grabados similares a los que aparecen en la Relación. Algo similar ocurre con la predicación de San Vicente, la conservación del púlpito desde el que predicó y la casa donde se alojó. En el caso de la imagen del Cristo, Jimena explica su origen recogiendo una cita de Rus Puerta.
La Virgen descrita por Salcedo de manera precisa coincide con la desaparecida en la Guerra Civil cuya foto reproducimos y que algunas fuentes consultadas, apuntan estar en una casa de Baeza sin haberlo podido confirmar hasta el momento.
La describen así:
la imagen de nuestra señora que hay en esta ermita es antiquísima,de estatura de un codo en alto poco más, de obra muy antigua a lo godo, y casi perdido el color con la mucha edad. El niño que tiene sale del costado y se descubre como de medio arriba.se trata de un escultura en piedra policromada de escasa calidad artística que sigue a otras de Baeza y puede ser datada a finales del s.XV.
Está descrita de estilo “a lo godo” como sinónimo de medieval en el s. XVII. como en otros casos, se habla de escultura bizantina para otorgarle antigüedad, e incluso remontar sus orígenes hasta el evangelista s. lucas (p. e., Virgen del Rosell de cartagena o la Virgen de la cabeza)
Al hablar del origen de los dos nombres con el que se conocía la imagen (del Rosel, de la Yedra), resulta interesante la aclaración del primitivo del Rosel. Popularmente esta denominación se ha relacionado con el término rosal, tal vez por homofonía o por la frecuencia con la que es representada la Virgen con una rosa en la mano. Sin embargo, el autor relaciona el nombre con el topónimo del lugar donde se ubica la ermita:
hay una antigua casa y ermita con la vocación de Nuestra Señora,que antiguamente tenía apellido Nuestra Señora del Rosel, como le tenía también toda aquella cañada, según consta de antiguos papeles y escrituras.
Esta referencia al topónimo nos permite establecer conexiones con la Virgen del Rosell de Cartagena bajo cuya advocación creó Alfonso X la Orden de Santa María de España, llamada después Orden de Cartagena y que más tarde, cuando la Virgen del Rosell es nombrada
como de la Estrella, se llamaría Orden de la Estrella siendo su
sello una estrella de ocho puntas y en su centro la imagen sedente de la Virgen con el Niño en el brazo izquierdo. La base de este simbolismo está contenida en la cantiga CCCXV del rey sabio:
Con dereit’ a Virgen Santa / A’ nome Strela do día
Ca assi pelo mar grande / Como pela tierra guía
La leyenda sobre el origen de esta imagen refiere que un pescador llamado Ros, de ahí Rosell, la encontró flotando sobre las olas del mar. La Orden alfonsina fue creada, precisamente, para los fechos de la mar. Por eso se establecieron sus sedes en Cartagena, La Coruña,
San Sebastián y el Puerto de Santa María. Fue instruida al modo de la de Calatrava e integrada en la orden del Císter. Tras el desastre de Algeciras (1278), la Orden de la Estrella desempeñó sus servicios en la frontera con el Reino de Granada y más tarde, para paliar el estrago ocasionado entre los efectivos santiaguistas en Moclín (1281), se disolvió y sus miembros pasaron a formar parte de la Orden de Santiago.
El rey había concedido, en su momento, privilegios especiales
a los pastores de la Orden para que pudieran llevar sus ganados por todo el territorio castellano sin abonar tributos de ninguna clase.
No sería, pues, extraño que la devoción a la Virgen del Rosell se hubiera extendido a estas zonas con el nombre primitivo de Virgen del Rosel, o Virgen de la Estrella como se cita en otras localidades.
Esta advocación de Santa María del Rosell fue la patrona de Cartagena hasta el s. XVIII. Es una curiosa coincidencia que, precisamente, el obispo don Sancho Dávila procediera del obispado de Cartagena cuando se hizo cargo de la sede de Jaén.
la de Calatrava e integrada en la orden del Císter. Tras el desastre de Algeciras (1278), la Orden de la Estrella desempeñó sus servicios en la frontera con el Reino de Granada y más tarde, para paliar el estrago ocasionado entre los efectivos santiaguistas en Moclín (1281), se disolvió y sus miembros pasaron a formar parte de la Orden de Santiago.
El rey había concedido, en su momento, privilegios especiales
a los pastores de la Orden para que pudieran llevar sus ganados por todo el territorio castellano sin abonar tributos de ninguna clase
No sería, pues, extraño que la devoción a la Virgen del Rosell se hubiera extendido a estas zonas con el nombre primitivo de Virgen del Rosel, o Virgen de la Estrella como se cita en otras localidades.
Esta advocación de Santa María del Rosell fue la patrona de Cartagena hasta el s. XVIII. Es una curiosa coincidencia que, precisamente, el obispo don Sancho Dávila procediera del obispado de Cartagena cuando se hizo cargo de la sede de Jaén.




Fuentes Consultadas:
Relación de algunas cosas insignes que tiene este Reyno y Obispado de Jaen de Salcedo de Aguirre y de las Descripciones
Autora: Dolores Rincón González.

jueves, 20 de septiembre de 2018

BEOACIA (BAEZA)



En el "Teatro Monastico de la Santa Iglesia de Baeza" Capítulo Primero, nos habla sobre la antigúedad y fundación de Baeza.
En uno de sus párrafos nos dice que posiblemente en tiempo de griegos tuviese el nombre de Beocia.
Así nos lo describe:
Así tengo por cierto , que Baeza fue fundada muchos años antes que Roma fuera Republica poderofa, y que la dieron principio los Griegos de la Provincia de Beocia; de donde lé vino el de Beacia.
El fundamento que tengo, es ver que a Cazlona la dieron fer los Griegos de Phocia, como fe dixo en aquel Teatro, capítulo primero. Y fiendo genteno menos grande la de Beocia, que la de Phocia, me perfuado, que los Beocios, y Phocenfes que aportaron á Efpaña: los de Beoacia dieron principio á Baeza, y la llamaron Beoacia, torciéndose defpués en Beacia y los Phocenfes á Cazlona llamándola Caftulona y Caftulo.

Fué siempre Baeza muy eftimada Ciudad, particularmente de Cartagineses y Romanos, que la contavan entre las principales de la Baftetania.


De ser ciertas estas afirmaciones y Baeza se hubiese llamado Beoacia en tiempo de Griegos, hubiese tomado el nombre de una de las ciudades mas importantes de Grecia en aquellos tiempos.




Fuentes Consultadas:

https://books.google.es/books?id=tQotyIi5HiIC&pg=PA179&dq=Beacia&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwi3lLvmmcjdAhXBI8AKHbjXC7UQ6AEIVzAI#v=onepage&q=Beacia&f=false

Al Bayyasi el último emir árabe que tuvo Andújar

al-Bayyasi ayudó a Fernando III a tomar algunas localidades giennenses como Montejícar, Pegalajar o Mengibar. Pero antes de abandona...