miércoles, 22 de junio de 2016

BAEZA 1974 EN EL NODO



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http://www.rtve.es/filmoteca/no-do/not-1643/1468049/



martes, 21 de junio de 2016

LAS VENTANAS DE LA CATEDRAL DE BAEZA







Dentro de las obras menores de acondicionamiento que se efectuaron en la Catedral de Baeza, nos vamos a centrar en los cerramientos que se instalan en el conjunto de ventanas del cuerpo superior. Unas ventanas que en los numerosos trabajos realizados sobre la catedral y que hemos consultado sólo son mencionadas en relación a lo más importante, su factura; pero no en lo que parece accesorio (las vidrieras) y que, sin embargo, tienen un enorme valor simbólico en muchos aspectos. No obstante nadie hasta ahora ha hecho mención a ellas.


Vista exterior de las ventanas de un hueco y de las serlianas de la fachada norte de la catedral. Antonio Ortega (2.015).

Se trata de nueve ventanas serlianas con arco central de medio punto y dos huecos laterales adintelados (cuatro en la fachada principal, al norte, y cinco en el muro sur); una pequeña de las dos que flanquean la portada de Villalpando (la de la derecha está cegada) y otras cinco ventanas verticales en la cabecera, de un solo hueco de medio punto moldurado y con venera. En total quince ventanas que iluminan las naves de la catedral. En el momento de la restauración, dichas ventanas estaban cubiertas por paneles divididos en cuadrículas de vidrio blanco, la mayoría en muy mal estado. 

En 1.957, dentro de todo el proceso de restauración, se instalan las nuevas, siguiendo el plano de ubicación realizado al efecto.

Las nueve ventanas serlianas que ocupan desde el crucero hasta los pies del templo están ocupadas en el hueco central con heráldica eclesiástica y en los laterales con escudos laicos. La heráldica principal hace referencia a nombres de cardenales, arzobispos y obispos de diferentes épocas históricas, naturales de la ciudad de Baeza o más o menos relacionados con ella. 

Hueco y vitral con la heráldica de Antonio de Raya Navarrete, natural de Baeza y Obispo de Cuzco entre 1594 y1606. Flanqueado por los escudos laicos de Lorite y Vela.




Sin embargo, las vidrieras que cubren las ventanas de un solo hueco ubicadas en la cabecera ya son, en su mayoría, mucho más llamativas por su contenido y por ser alusivas a personas vivas en el momento de la restauración. 

La que se sitúa sobre la entrada principal del templo tiene en sus cristales representado el escudo del Papa Pío XII (que regía la iglesia Católica en ese tiempo); siguiendo el sentido de las agujas del reloj por la cabecera, la siguiente ventana contiene el escudo del obispo Félix Romero Mengibar (Obispo de Jaén en esos años); posteriormente encontramos el de un laico, Coca de la Piñera (Gobernador Civil y Jefe Provincial del Movimiento).  


Escudos del Papa Pío XII, del Obispo Romero Mengíbar y del Gobernador Coca de la Piñera.
Sr. Gobernador Civil, D. Fernando Coca,



Al otro lado del Altar Mayor, ya en el muro sur, continúa la serie con el escudo de Viedma (Alcalde y Jefe Local del Movimiento); después, el de Girón de Velasco (importante jerarca falangista y Ministro de Trabajo hasta 1.957); y por último, sobre la entrada a la sacristía y justo frente al del Papa, el escudo de Franco. Todos, a excepción del perteneciente al Papa, tienen la correspondiente cartela con el nombre que los identifica.


Escudos del Alcalde Viedma, del Ministro Girón de Velasco y del dictador Franco.


Alcalde Viedma de Baeza

Girón de Velasco



General Francisco Franco




Fuentes:

http://thechurchofhorrors.com/ Autor: Antonio Ortega

domingo, 19 de junio de 2016

POEMA DE PEDRO DE VECILLA. MILAGRO DE SAN ISIDORO





Pedro de la Vecilla Castellanos, natural de León, autor de “El León de España” de donde he sacado este poema relacionado con Baeza y el Pendón de San Isidoro. La obra esta dividida en dos partes y en 29 Cantos, 16 correspondientes a primera y los restantes a segunda.


El Poema sobre Baeza pertenece a los cantos 28 y 29. Se interpretan las profecías contenidas en el libro que el Sabio Leonnido traía en las manos. Aquí estaba escrita la Historia que a partir de aquel momento se iba a hacer por los monarcas de la Reconquista. Las grandes gestas futuras y los gloriosos días de cada reinado allí vienen prenunciados.




Poema de Pedro de la Vecilla describe el milagro de San Isidro:







Fuentes:

http://www.saber.es/

Santos y Santuarios del Obispado de Jaen, y Baeza



El milagro de Dña. María de Mendoza y la Ermita de Santa Olalla







D. Ambrosio Suarez del Agila, en el compedio que escribió de la nobleza de España, nos relata que estando D. Rodrigo de Narváez  (Obispo de Jaén) en la ciudad de Baeza, tuvo conocimiento que el rey moro de Granada envió sobre Jaén a su principal capitán Reduan con 5.000 caballos y 80.000 infantes, por lo que éste se dirigió inmediatamente hacia Jaén, con un escuadrón formado por 500 caballos. 




Entró en la ciudad y combatió al moro, dando muerte a Reduan, su principal jefe. En ese mismo año, en 1411 reedificó la ermita de Santa Olalla, la cual es encontraba en el término de Baeza, la cual tenía dos imágenes, una del Cristo Crucificado y otra de su benditísima Madre.



Este año fue muy celebre este santuario por un milagro que Dios obró en Doña María de Mendoza, consorte de Día Sánchez de Benavides, caudillo mayor del obispado de Jaén. Nos dice que estaba tullida en todo su cuerpo. Por consejo del Obispo Rodrigo de Narváez, fue llevada a andas a ésta ermita a tener novenas, y en presencia de éste Obispo, nobles y escuderos, sanó y volvió a Baeza completamente sana.


Por este motivo, el Obispo honró a la ermita con edificio y renta. 


Según se nos relata en el Catálogo de los obispos de las iglesias catedrales de la diocesis de Jaén y Baeza, la Ermita de Santa Olalla, se encontraba en la parte septentrional de Úbeda, entre ésta y la villa del Mármol. 




Por aquella época, la Ermita de la Virgen de la Yedra, también era conocida como la Emita de Santa Olalla o del Cristo de la Yedra.


viernes, 17 de junio de 2016

CONVENTO DESAPARECIDO SANTO DOMINGO DE BAEZA

An. ms. en port.: "autor damnatus Corvinus caute lege", "corregio este libro conforme al expurgatorio del anno de 1640 i lo firme en Santo Domingo de Baeça en 11 de noviembre del mismo ano, Fr. Pablo de la Serna". An. ms. "Prohibitus" en p. 235 y p. 261. Autor Fray Pablo de la Serna. Fecha 11/11/1640




Los Dominicos llegaron a Baeza cuando, en justa reconquista, ganó a los moros la ciudad el Santo rey Don Fernando quien puso en ella por obispo a Fray Domingo de Soria, de la Orden de Predicadores

El convento de Santo Domingo se fundó institucionalmente en 1529 por el P. Domingo de Valtanás Mexía. El 22 de septiembre de ese año se abrieron los cimientos, poniéndose la primera piedra el 8 de octubre; el 15 de febrero de 1531 pudo ser habitado. El sitio en que se erigió era un huerto y tejar, propiedad de Don Alonso Rodríguez y de su mujer Dña. Teresa de Navarrete. El suntuoso edificio fue destruido por los franceses al invadir Baeza, convirtiéndolo en Cuartel y Cárcel.

El Padre Francisco Torres también nos dice que este convento fue fundado en tiempos de Carlos V por su terorero, D. Alfonso de Baeza, estando su escudo de armas adornando la sacristía del convento.

D. Alfonso de Baeza procuró al Convento de 85 fanegas de trigo cada año para su sustento.




El convento de Santo Domingo, fundado en 1529 en el Ejido, apareció desde el primer momento en la ciudad arrastrando el peso específico que la Orden tenía en la Iglesia y en el Tribunal de la Inquisición.

Su convento era paralelo a su poder, un convento parecido a un alcázar, según acusaba el reformador trinitario San Juan Bautista de la Concepción, de piedra, fuerte y majestuoso.




Efectivamente, en elcontrato que el convento estableció para unas obras con un cantero local se aprecia que era la piedra lo que predominaba. Por dicho contrato el cantero “se obligaba y obligo que por su persona y la demás gente del ramo, con piedra franca y el material que fuese necessario hará y fabricara una bobeda en la bodega de la cassa y conbento del Señor Santo Domingo de la dicha ciudad, del largo y ancho y en la forma y por el prezio y con las condiciones y declaraciones siguientes: Lo primero es condicion que la dicha bobeda a de ser escarzana, con una bara de punto y a de ser toda echa de piedra franca de quarta de techo y terzia por dobela, sin rozas ni desportones, sentada con cal y arena mezcladas por este orden y a tres espuertas de cal y dos de arena, bien sentada y reavivada, y los salmeres an de yr sentados, y donde vinieren ventanas a de hazer de sus lunetas y embocinados todo de la dicha piedra, labrado lo uno y lo otro, bien rebocado y entechado, y en cuanto este echa y acabada la dicha obra la tiene de ir enrrasando de tierra abrazada como tapiar, y labrar aziendo los carcañones a pisson hasta enrrasar, con el trasdos de la dicha bobeda, y en la puerta de la bodega a de hacer un arco de bara guardando la puerta de la bodega y gueco de la entrada, la qual dicha bobeda a de asentar los salmeros en la altura que le fuese ordenado por el padre prior y frayles del
dicho convento, y de alli asin a continuacion la dicha obra.






Fuentes:

LA ESTEREOTOMÍA EN LOS CONTRATOS DE OBRAS DE LOS CONVENTOS BAEZANOS Dra. M. CRUZ GARCÍA TORRALBO

Baeza Patrimonio de la Humanidad. Juan Cruz Cruz

Historia de Baeza. P. Francisco Torres


jueves, 16 de junio de 2016

EL MILAGRO DE LAS AZUCENAS






En este caso, nos vamos a centrar en un hecho ocurrido en la ciudad de Baeza el 25 de Julio de 1555 (día de Santiago Apostol) y que nos narra D. Alonso Fernández en su libro "Historia y anales de la devoción y milagros del Rosario: desde su origen".



En el desaparecido Convento de Santo Domingo existía una imagen de la Virgen del Rosario.  El segundo día de Pascua del Espíritu Santo (3 de junio de 1555), Simón Ligero le llevó un ramo grande con 85 azucenas y las depositó en manos de la virgen. Aunque el ramo se secó a los 7 u 8 días de habérselas llevado a la virgen, éste permaneció allí hasta el 25 de julio del mismo año, produciéndose un hecho calificado como un hecho milagroso.
Uno de los muchos testigos  fue D. Alfonso de Añaya, Corregidor de Baeza y de Úbeda el cual atestigua que presenció como de aquel ramo que ya estaba seco, brotaron nuevas azucenas, por lo que no tardaron en calificarlo con un hecho inexplicable y milagroso, acudiendo toda la ciudad a ver esta maravilla, creciendo así la devoción hacia esta imagen.






Al Bayyasi el último emir árabe que tuvo Andújar

al-Bayyasi ayudó a Fernando III a tomar algunas localidades giennenses como Montejícar, Pegalajar o Mengibar. Pero antes de abandona...