miércoles, 9 de mayo de 2018

La baezana Francisca García, una de las 25 personas más longevas del mundo




La mujer más anciana de España se llama Francisca García Torres, Paca para su familia, vive actualmente en una residencia de Navarra y nació hace 111 años en Baeza, en la provincia de Jaén. Esta mujer ha vivido todo el siglo XX, con una guerra civil, los duros años posteriores al conflicto bélico, el retorno a la democracia e incluso la revolución tecnológica de los últimos años, difícil de asimilar para una persona nacida en el año 1901.

El diario “Las Provincias” publica un extenso reportaje sobre Francisca García, en el que habla de que apenas tuvo problemas de salud hasta llegar a los 100 años y que, en la actualidad, presenta un buen estado aparte de sufrir algunos problemas de sordera y de visión. Hasta el año pasado incluso todavía podía caminar

Paca vivió buena parte de su vida en Baeza, dedicada a las tareas domésticas y a la recolección de la aceituna, donde conoció a su marido Antonio. Como la mayoría de jiennenses de aquella época, no pudo acceder a una formación escolar y apenas aprendió a leer.

Cada vez hay más estudios científicos que relacionan la dieta mediterránea y el consumo de aceite de oliva con una mayor longevidad, y el caso de Paca podría ser un buen ejemplo de ello. De hecho, las estadísticas dejan claro que las mujeres de las provincias olivareras por excelencia, Córdoba y Jaén, son las que viven más años de toda Andalucía.


Para saber mas sobre ella pinchar el siguiente enlace:

http://www.lasprovincias.es/20130311/gente/anos-paca-201303110317.html


martes, 8 de mayo de 2018

BARTOLOME RAMOS DE PAREJA







El músico Bartolomé Ramos de Pareja (Baeza, 1440 – Roma, 1521-22) fue el teórico de la música más sobresaliente de la Europa del siglo XV. Sus postulados fueron tan vanguardistas que es la principal influencia del célebre Johann Sebastian Bach en su insuperable obra El clave bien temperado donde fija la música que hoy día conocemos. 

Según el musicólogo Baltasar Saldoni (1807-1889) en su indispensable Diccionario biográfico-bibliográfico de efemérides de músicos españoles, Bartolomé Ramos de Pareja nació en Baeza el 25 de enero de 1440. Todo lo que conocemos acerca de su vida personal es gracias a los comentarios y anotaciones autobiográficas que anotó en su única obra conocida, De Música Práctica. Este volumen es considerado por los especialistas (publicación de un muy alto nivel técnico) como la mejor divulgación de su tiempo y una de las que cambió la historia de la música.




Para que nos hagamos una idea de la dimensión de este músico de Baeza debemos decir que es considerado como el primer teórico musical del Renacimiento pues introduce con su pensamiento la mentalidad práctica y racional del humanismo que cambia la forma de entender la música hasta entonces concebida. Además, Ramos de Pareja no sólo se limitó a escribir sobre la ciencia musical sino que también fue compositor (aunque no nos ha llegado ninguna obra) y un excelente matemático, cuestión ésta última clave en su formación. Los mejores investigadores de la teoría musical se ponen de acuerdo en afirmar que la creación de su innovador «sistema temperado justo» es el antecedente del sistema implantado por el genial Johann Sebastian Bach (1685 – 1750) que consagró en su obra El clave bien temperado (1722) y que revolucionó la historia de la música. El profesor de Historia y Estética de la Música de la Universidad Complutense de Madrid, Andrés Ruiz Tarazona, lo define como «el mejor representante del espíritu innovador y cientifista del hombre español del renacimiento»




El músico baezano era una persona de pequeña estatura, de oratoria tremendamente irónica y de carácter enérgico y turbulento, lo cual lo llevó a defender enconadamente sus postulados frente a las más altas personalidades de la música europea. Además parece ser que fue un hombre de vida libertina pues uno de sus discípulos, Giovanni Sparato, en carta redactada en 1532 indica que su maestro no llegó a terminar su última obra porque «él se cuidaba de cierto modo suyo de vivir lascivo, el cual fue la causa de su muerte»

Lamentablemente de todo su legado sólo conocemos la ya mencionada De Música Práctica. Fue escrita, como era habitual, en latín (traducida al español por primera vez en 1983 por Clemente Terni  con estudio preliminar de Carlos Romero de Lecea) teniendo por título original De música tractatus, sive música práctica que vio la luz en Bolonia en el año 1482 en el taller del maestro impresor Baltasar de Hiriberia.





La base del éxito de Ramos de Pareja, entre otras muchas cuestiones técnicas, es su profundo conocimiento de la música antigua y medieval lo que le permite ser un pionero en una nueva concepción de la música (hasta entonces muy anquilosada en la tradición medieval) elaborando una teoría clara y sencilla, realmente práctica.

Poco sabemos de cuándo sale de su Baeza natal y del lugar donde adquiere formación académica. En su tratado nos indica que es discípulo de Johannes de Monte (personaje poco conocido pero que parece ser que fue cantor de la Corte Pontificia entre 1447 y 1457 y al que Ramos compara con los afamados músicos Ockeghem y Dufay). Es probable que iniciara sus estudios en la Universidad de Salamanca (recordemos que la Universidad de Baeza se crea en época posterior, 1538) donde fue catedrático pero en fechas imprecisas.

Es en esta ciudad universitaria donde tiene un abierto enfrentamiento con Tristán de Silva y sobre todo con el teólogo Pedro de Osma (maestro de Antonio de Nebrija) del que no nos ha llegado obra alguna pues fueron mandadas quemar por la Inquisición pero que era una personalidad muy notable. Esta discusión le llevó a escribir a Ramos un tratado en lengua castellana que lamentablemente no conocemos.

Vida y confrontaciones en Italia
Parece ser que hacia 1472 se encuentra en Florencia (principal foco cultural del momento en toda Europa) y por la publicación de su obra legada sabemos que hacia 1482 o antes vivía en Bolonia. Bartolomé Ramos fue un teórico totalmente consciente de su capacidad y de lo novedoso de algunos de sus postulados. De ahí que en el prólogo de su excepcional obra comente «…hemos dado a la luz la presente obra esperando que, aunque quizá entre los contemporáneos haya quienes, movidos por la envidia, se sientan más inclinados a censurarla que a favorecerla, haya también muchos entre los venideros que, sepultando el veneno de la envidia, alaben nuestro trabajo y movidos por el amor de la virtud presten su favor a nuestra obra»



Esta reflexión iba claramente dirigida al erudito milanés Francino Gaffori que era toda una eminencia en la Italia de su tiempo con el que se enfrentó abiertamente pues éste no entendía la actitud “empírica” de Ramos.

El cantor del Duomo de Milán era un enconado defensor del viejo sistema hexacordal atribuido a Guido d´Arezzo (991/2 – 1050) del que Bartolomé Ramos critica la complejidad, deficiencia y contradicciones y del que dijo que «debió ser mejor monje que músico».

Un músico del Renacimiento adelantado a su época
Estas antiguas teorías, aunque nunca llegaron a ser bien entendidas se respetaron durante siglos y el maestro baezano dedicó parte de su vida a facilitar a los incultos cantores de la época la comprensión de los problemas musicales sin perderse en la farragosa teoría de Boecio vigente desde el siglo VI. Podemos asegurar, por lo tanto, que esta percepción del lenguaje musical (muy avanzada para la época) supuso un giro en la historia de la música en búsqueda de un arte práctico como aseveraba el propio Ramos «yo siempre he tenido más interés por la verdad que por la facundia».

Además de lo que venimos argumentando lo más importante de su aportación puede resumirse, a grandes rasgos, en lo siguiente:

Una escala basada en la octava y dividida en tonos y semitonos iguales, asimilable al temperamento igual.
Un sistema de solmización también basado en la octava, sustituyendo la antigua nomenclatura hexacordal de las notas.
Un temperamento justo (el primero que se puede censar) que ya siempre llevaría su nombre y que durante largo tiempo fue de uso común en todo Occidente.

A Ramos de Pareja también se le reconoce el hecho de haber descrito con gran precisión algunos instrumentos de su época (lo cual adquiere un gran valor pues son objetos que no existen en la actualidad) como por ejemplo el “pluricordio” del que dice «En este instrumento dividido así hasta los semitonos se ponen más cuerdas unas más gruesas, otras más finas. Sin embargo, actualmente usan de cinco dispuestas de tal modo que las más gruesas en toda su extensión suene un tono por debajo de la proslambanómenos (…) Ésta será la cuerda que los modernos llaman retrópolis… casi todos los instrumentos modernos que se llaman policordios (pluricordio), que hemos hallado en Italia, incluidos los órganos y otros instrumentos completos divididos por semitonos, empiezan por esta cuerda…»





En la Europa de finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI lo que le dio fama internacional y por lo que ha pasado a la historia de la música es precisamente su «temperamento justo» o también conocido como temperamento justo pitagórico. Éste consistía en obtener, simultáneamente, el mayor número posible de quintas y terceras justas (partiendo de que ambos intervalos modales eran matemáticamente incompatibles). El maestro baezano lo consigue bajando una coma sintónica gracias a sus conocimientos matemáticos y lo justifica por el hecho de hacerle a los cantores más asequible la compleja visión de Boecio que suponía «grandes sudores leyendo una y otra vez en muchas vigilias los preceptos de los antiguos» y además quería superar los fallos de sus coetáneos con la vetusta interpretación «procurando evitar los errores de los modernos»



Los últimos años de nuestro ilustre hombre del renacimiento y del humanismo parecen discurrir en Roma donde llega cansado de los incesantes ataques de sus detractores en Bolonia y Milán (entre ellos destacamos al gran Leonardo Da Vinci ferviente seguidor de Francino Gaffori) muriendo en la ciudad eterna en el año 1521 o 1522.

Que Ramos de Pareja fue un adelantado a su tiempo lo constata esta contemporánea afirmación impropia de un hombre del siglo XV. «No hay duda que la música causa efectos admirables. El ardor de la sangre se extingue con la música» y también esto otro; «sin duda alguna tiene la música una enorme energía y gran influencia sobre los espíritus humanos, ya quiera calmarlos o excitarlos»








Fuente:

http://turistouronline.com/2018/05/07/un-baezano-musico-pionero-del-renacimiento-europeo/



sábado, 7 de abril de 2018

PEDRO DE AYALA




Nació en Baeza en 1928, en una familia humilde y trabajadora dedicada a la carpintería.

Desde muy joven tuvo inquietudes artísticas, a los 14 años escribió un poema elogiado y premiado por su profesor de Literatura.

A partir de los 15 años estuvo cantando en programas de Radio Jaén, además de ir por los pueblos con un grupo de “cómicos”.



En 1949 emigró a Madrid y comenzó sus primeros pasos en el mundo del teatro, siendo primera figura en compañías de Zarzuela y viajando por España y Marruecos, pero siempre llevaba en su mente a la Virgen del Alcázar y a su ciudad natal. Se estableció con posterioridad en Madrid para sacar adelante a su familia con un trabajo de administrativo en una empresa , trabajo que compaginó con sus aficiones.

Cumplió la mili en Madrid y aprovechó el tiempo estudiando en el Real Conservatorio de Madrid: Solfeo, Canto y Declamación.


En un principio cantó en conciertos, emisoras de radio, grabó un disco, cantó en la película “A 2 grados del Ecuador” y en los comienzos de Televisión Española intervino en algunos programas cantando canciones Hispano-Americana y Napolitanas.

Una vez formado musicalmente fue dirigido y elogiado por los maestros compositores Federico Moreno Torroba y Pablo Sorozábal
Hizo varias giras con las compañías de estos maestros cantando por toda España y algunos países extranjeros, un repertorio de más de veinte zarzuelas, la ópera Marina y romanzas de las principales Óperas. Con el maestro Sorozábal la obra que más interpretó fue su ” Katiuska”. Como principal barítono actuó en diferentes compañías


Durante todo ese tiempo, además de mantener su afición por la Zarzuela, llegando a representar más de 40 obras, tanto de forma profesional como amateur, cultivó su vocación literaria, ya iniciada en la escuela.

Además de de numerosos poemas, ha publicado, fruto de su labor investigadora y esfuerzo económico los siguientes libros, en los que la protagonista es Baeza:


 Cancionero de Baeza
 Antología Histórico-Artística de la Ciudad de Baeza
 En mi pueblo y otras cosas
 Baeza en San Juan de la Cruz y Cervantes
 Baeza en la Historia
 Diego Pérez de Valdivia, Rector de la Universidad de Baeza
 Recuerdos, Sentires y Pensares
 España vista por los poetas españoles
 Baeza universal
 Sentires religiosos, proverbios y decires
 La soledad de un amor
 Baezanos ilustres

Todo lo anteriormente señalado pone de manifiesto el cariño que profesa a su ciudad natal






En acto celebrado el día 20 de marzo de 2015 en el Excmo. Ayuntamiento de Baeza, siendo presidente D. Leocadio Marín Rodríguez  se aprobó DEDICAR LOS JARDINES existentes tras la fachada del palacio de los Escalante,en la Plaza de Cándido Elorza y que dan también a la Plaza General Samaniego, a D. Pedro Ayala, pasando a ser “Jardines D. Pedro Ayala”.








Fuentes:

Jienenses ilustres. Autor Feliciano Robles Blanco
ACTA DE LA SESIÓN ORDINARIA DE LA JUNTA DE GOBIERNO LOCAL



jueves, 22 de marzo de 2018

MUSTAFÁ DE CÁRDENAS DE BAEZA





Célebre y poderoso Mustafá de Cárdenas, originario de Baeza, rico comerciante, propietario agrícola notable, personaje influyente en la Corte real. 

En tiempo de Cárdenas la comunidad andaluza, aún muy hispanizada, unida vigorosamente en torno a su jeque, llegó a ser casi un estado dentro del Estado.

Los moriscos tuvieron un jefe de su comunidad. Llevaba el título de “jeque de los andaluces”, “cheikh el-andulsi”. Uno de los primeros fue Mustafá de Cárdenas –así, con su buen apellido riojano– rico agricultor y comerciante que había estado establecido en Baeza, que vino con los emigrantes y fue hombre influyente en la Corte real de Túnez.



Pocos moriscos habían tenido esa formación financiera que les permitió, en el exilio, prosperar de forma espectacular en los negocios; sólo el andaluz Mustafá de Cárdenas, de familia de contadores reales de Baeza, familiarizado con las finanzas de los latifundios andaluces, se labrará una fortuna semejante.

Se inclina por un origen de Baeza para Cárdenas, a partir del testimonio de Marcos de Guadalajara.



Para mas información pueden ver el siguiente vídeo:


https://vimeo.com/15084390

CRONOLOGIA DE LA CIUDAD DE BAEZA



















Fuente;

http://www.murallasciudadespatrimonio.org/cronologia?page=1


EL VIAJERO AL-IDRISI VISITÓ BAEZA (BAISA)


EL VIAJERO AL-IDRISI VISITÓ BAEZA.




Abū Abd Allāh Muhammad al-Idrīsī (1100 - 1165 o 1166; en árabe: أبو عبد اللّه محمد الإدريسي), Al-Idrisi o El Edrisi (también conocido como El Árabe de Nubia), fue un cartógrafo, geógrafo y viajero ceutí del S.XII que vivió y desarrolló la mayor parte de su obra en la corte normanda de Roger II de Sicilia, establecida en Palermo.

Nacido en Ceuta, en árabe مضيق جبل طارق, cuando este puerto del estrecho de Gibraltar pertenecía al Imperio almorávide, de familia noble de hammudíes de Málaga y el rey Idris II. Su familia abandonó Málaga al caer esta en manos del reino de Granada en 1057. 

Educado en Ceuta, se trasladó después a Córdoba, ciudad que describe con minuciosidad en su obra de geografía. En fecha indeterminada fue invitado por Roger II de Sicilia, rey normando establecido en la isla de Sicilia, para el que se supone que cartografió una esfera celeste y un disco representando el mundo conocido de su tiempo, ambas en plata.

En 1154, Al-Idrisi confeccionó un gran mapamundi orientado en sentido inverso al utilizado actualmente (el norte abajo y el sur arriba), conocido como la Tabula Rogeriana, acompañado por un libro, denominado Geografía. El rey siciliano dio a estas obras el nombre conjunto de Nuzhat al-Mushtak, aunque en la obra de Al-Idrisi aparecen mencionadas como Kitab Ruyar ("El Libro de Roger").





El Libro de Roger o Kitab Ruyar, que muestra el mundo dividido en siete regiones climáticas, facilita las distancias entre las ciudades principales y describe las costumbres, las personas, productos y clima del mundo conocido.




El célebre viajero al-Idrisi describe prácticamente todos los caminos que irradiaban de Córdoba en el siglo XII durante el dominio almorávide. Ya apenas se hablaba de coras sino sólo de ciudades importantes donde residía un gobernador almorávide. Así los itinerarios los describe partiendo de Córdoba, Sevilla, Málaga, Jaén, Granada, Almería, Algeciras, Jerez, Baeza, Badajoz y Toledo.

“Jaén es una linda ciudad cuyo territorio es fértil y donde
todo se compra muy barato, en especial la carne y la miel.
Hay en su jurisdicción más de 3.000 alquerías donde se
crían gusanos de seda. La ciudad posee gran número de
manantiales que corren por debajo de sus muros, y un
castillo de los más fuertes, al que no puede llegarse sino
por una senda muy estrecha. Está tocando con la montaña
de Cuz, rodeada de jardines y vergeles, de terrenos donde
se cultiva trigo, cebada, habas, y toda clase de cereales
y legumbres. A una milla de la ciudad corre el río Bollón,
que es considerable y sobre el cual se han construido gran
número de molinos. Jaén tiene también una mezquita
aljama, y residen en esta población personajes importantes
y hombres de ciencia. Desde allí a Baeza hay 20 millas;
desde Jaén se distingue Baeza y viceversa” (AL-IDRISI,
Descripción de España -1153-).





EL APELLIDO BAEZA EN LA CIUDAD DE TETUÁN


EL APELLIDO BAEZA EN LA CIUDAD DE TETUAN





La ciudad fue construida en 1312 sobre un antiguo poblado Bereber por el sultán de Fez  que la pobló con emigrantes sevillanos. Entre 1489 y 1492, en los años finales de la caída de Granada, Tetuán se construyó de nuevo totalmente. En esta ocasión la repoblación se hizo con inmigrantes andaluces del Reino de Granada, bajo la dirección del jefe militar Abulhasan Alí Al Mandari. El sultán de Fez concedió a éste todo el territorio de Tetuán y los campos vecinos en Yebalas del Este.


    De nuevo entre 1500 y 1501 llegaron núcleos de granadinos y malagueños fugitivos, siendo la más importante de las inmigraciones de andaluces a esta ciudad la de 1610. Los llamados moriscos fundaron dos barrios nuevos llamados de la Sueca y de Rabat el Sefli. También fueron llegando judíos andalusíes, los cuales se instalaron en el barrio del Mel-láh. En épocas posteriores fueron llegando forasteros de distinta procedencia, pero entre los vecinos permanentes que tuvo Tetuán siempre predominaron los descendientes de los andaluces. Son corrientes allí los apellidos: Luqax, Medina, Bennuna, Andalusí, Delero. También de la segunda inmigración quedan apellidos como: Torres, Castillo, Baeza, Polo, Bermejo, Requena, Conde, Marchena etc.
   Estos andaluces transmitieron sus usos y modas, industrias domésticas, músicas y festejos, dulces y platos tradicionales etc. Ilustre fue el tetuaní de origen andalusí Muhâmmad ibn al Haik al-Andalusí, Fallecido en su ciudad natal hacia 1742. Maestro de música, fijó por escrito numerosas nubas andalusíes que sólo se transmitían de oído y que por tanto iban a perderse. Haik al-Andalusí nos dejó escritas once series de dieciocho nubas cada una. Esta música es para los oídos lo que para los ojos son los arabescos geométricos en la arquitectura andalusí.
    De aquellos tetuaníes se decía que eran andaluces deseosos de acrecer sus riquezas por el negocio y disfrutar en paz  de los placeres de las Letras y de las Artes.

Fuente:



Al Bayyasi el último emir árabe que tuvo Andújar

al-Bayyasi ayudó a Fernando III a tomar algunas localidades giennenses como Montejícar, Pegalajar o Mengibar. Pero antes de abandona...