lunes, 17 de octubre de 2016

Que Fernando Dávalos entregue la fortaleza de Torreperogil al mariscal Pedro de Ribadeneyra, alcalde mayor de Toledo y corregidor de Úbeda y Baeza

Sobrecarta ordenando a Fernando Dávalos entregue al mariscal Pedro de Ribadeneyra, alcalde mayor de Toledo y corregidor de Úbeda y Baeza, la fortaleza de Torreperogil.-Reyes.
Incluye sobrecarta para que los regidores de Úbeda guarden las leyes del reino que prohiben a los regidores vivir con los grandes y caballeros de su ciudad y comarca o cobren de ellos dinero alguno.-Reyes.

28 de Agosto de 1478








Fuentes:

Que Fernando Dávalos entregue la fortaleza de Torreperogil al mariscal Pedro de Ribadeneyra, alcalde mayor de Toledo y corregidor de Úbeda y Baeza
Archivo General de Simancas,RGS,LEG,147808,77

viernes, 14 de octubre de 2016

ALFONSO DE NAVARRETE Y LA BATALLA DE SAN QUINTIN





A la invasión de Francia! Felipe II ha ordenado ocupar el país galo como respuesta al ataque francés al reino de Napoles por orden directa del monarca galo Enrique II, y contando con el beneplácito del papa Paulo IV. 







Para ello tras una maniobra de despiste, el ejercito español liderado por Duque de Saboya que contaba entre sus filas con el temido Tercio de Alonso Navarrete se dirige hasta la ciudad de San Quintin, lugar perfectamente fortificado, punto estrategico pero que tan solo estaba defendido por unos pocos centenares de hombres, no obstante el ejercito francés se dirigía rápidamente a auxiliar la ciudad.

El ala derecha del ejército español, formada por soldados españoles y alemanes, estaba al mando de Alonso de Cáceres. El centro del ejército estaba a las órdenes de Julián Romero, con españoles, borgoñones e ingleses. El ala izquierda estaba formada por el famoso y temido Tercio de Saboya bajo las órdenes del Maestre de Campo Alonso de Navarrete. Cerrando la formación estaba la caballería flamenca, al mando del fogoso Conde de Egmont.

Alonso de Navarrete




Los españoles decidieron atacar la ciudad con una fuerza de 5.000 caballeros y 6.000 infantes, mientras que el ejercito francés se dirigía a San Quintin con 24.000 hombres, 6.000 de ellos caballeros.



El 10 de Agosto, los franceses decidieron avanzar sobre San Quintin, su vanguardia cruzaría el río Sommne, mientras que el resto del ejercito aguardaría en un bosque oculto. El plan resulto ser nefasto, ya que dejaban descubierto un puente presumiblemente estrecho por el que no podría avanzar el ejercito español, pero esto no fue así.


Grabado Asedio de San  Quintín


La vanguardia francesa comenzo a cruzar en barcas el río y en un acto de prepotencia el duque de Montmorency a cargo de las tropas francesas, ordeno al resto del ejercito abandonar el bosque y situarse en paralelo al río, pero no contaban con que a la vanguardia francesa que cruzaba el río les estarían esperando los arcabuceros españoles, que masacraron a la esta, tan solo unos 300 hombres de 4.500 consiguieron entrar en la ciudad y muchos de ellos heridos.



Contra todo pronostico los españoles comenzaron a cruzar aquel puente estrecho y a construir otro con madera y barcas, de forma que rápidamente el grueso del ejercito español se encontraba ya en la otra orilla dispuesto a atacar a las fuerzas galas, y así fue, las alas del ejercito español comenzaron a cargar de forma muy eficaz, las cargas de piqueros y arcabuceros coordinadas se mostraron muy efectivas, tal fue así, que 5.000 alemanes reclutados por el ejercito francés se rindieron en bloque. Tan solo aguantaba el centro francés, que pronto se vio superado, de tal manera que el  duque de Montmorency decidió caer en combate, heroicamente luchando cuerpo a cuerpo, hasta que finalmente fue apresado.

Retrato del duque de Alba-Tiziano




El imperio español había vencido y había aniquilado al ejercito francés, los generales de Felipe II le aconsejaron a este marchar sobre París, hasta el punto que un general le dijo al monarca "¿Nos damos una vuelta hasta París y añadimos otra corona al reino?" pero Felipe II muy cauto, prefirió acabar con San Quintin primero, en el que seria seguramente el mayor error de su vida, no obstante la guerra acabo cayendo del lado de los españoles.

Como curiosidad, decir que la batalla se libro el día de San Lorenzo, y en honor a esta batalla se mando construir el Monasterio de San Lorenzo del Escorial.
También a causa de esta batalla surgió la expresión de "se armo la de San Quintin"



Fuentes:

hidalgosenlahistoria.blogspot.com.


http://www.batallasdeguerra.com/2011/09/la-batalla-de-san-quintin.html

ALONSO DE NAVARRETE, Descendiente de los veinticuatro de Baeza





Alonso de Navarrete nació en Baeza en torno a 1500, aunque se ignora el nombre de sus progenitores. 

Sobre él y su linaje escribieron Argote de Molina, Hernando Domínguez y Francisco Piferrer, entre otros. Argote, en quien se inspiran los demás, erró además al presentarle como hermano del «Maese de Campo Baltasar de Aranda y Navarrete, que murió en el asalto de Galera».


Galera es asaltada el día 7 de febrero de 1570 por 12.000 soldados. Ese día caen 3.000 moriscos. Los continuos bombardeos de artillería cristiana, destruyo totalmente la fortaleza.






Alonso, apenas 8 años después de la conquista de Orán, comenzó en ella su carrera militar, pues ya tenía parientes sirviendo en sus castillos. Allí permaneció casi 25 años. Más tarde, en torno a 1544, estaba en Flandes proveído por capitán de una compañía vacante en el Tercio de Sicilia, en el que ya había servido desde finales de 1541. Fue a suceder en ella a Diego García de Paredes (hijo del homónimo "Sansón extremeño".). 

Escudo Tercio Viejo de Sicilia


Maestre de Campo de dicho tercio entre 1555 y 1560. año este último en el que falleció.


Vestimenta de un Maestre de Campo de un Tercio Español

El maestre de campomaese o maestro es un rango militar creado en 1534 por el monarca Carlos I de España.
En la escala de rangos está situado bajo el capitán general y por encima del sargento mayor, y su nombramiento era llevado a cabo por el monarca en Consejo de Estado. A su mando se encontraba un tercio, y sus atribuciones eran similares a las de los antiguos mariscales de Castilla, pues tenía potestad para administrar justicia y reglar el avituallamiento. Su guardia personal constaba de ocho alabarderos alemanes, pagados por el rey, que le acompañaban a todas partes.

Sobre Aranda, que fue su alférez en tierras flamencas, escribió una documentada biografía Jiménez Patón, revelando que nació en Jaén —bautizado en San Ildefonso el 25.XI.1523— y que sus ancestros procedían de Alcalá la Real. 

También evoca a nuestro personaje Marichalar en su excelente ensayo prosopográfico sobre Julián Romero, pero tan desenfocadamente con respecto a su orígen que le hace riojano, emparentándole por lo tanto con el linaje del homónimo fraile dominico martirizado en Japón en 1617.  


No caben dudas sobre su pertenencia a la rama de los Navarretes de Baeza, cuya genealogía desde Juan Martínez de Navarrete, declarado hidalgo por el rey Pedro I de Castilla el año 1354, hasta su 5º nieto “Alonso Díaz de Navarrete y Reinoso, regidor de Madrid y veinticuatro de Baeza”, —y consejero del Supremo de Indias desde 1612 hasta 1633— compiló Salazar y Castro y preserva la Academia de la Historia.



Al reverso del mismo folio, escribió el insigne genealogista la “noticia de que se concedió el hábito de Santiago en 1557 al maestre de campo Alonso de Navarrete”, para cuyas pruebas tuvo éste que aportar información sobre la identidad y naturaleza de sus padres y abuelos paterno-maternos, que han de constar en su expediente. Sin embargo, no se halla en el Archivo Histórico, al menos entre los aprobados y despachados, como tampoco el pertinente expedientillo.

Argote de Molina señala que fue nieto de Alonso de Navarrete «el Dentudo», que poseyó el mayorazgo de los Navarrete de Baeza que acabó recayendo, en el siglo XVII, en el regidor madrileño arriba citado, por lo que cabe colegir que su padre fue hijo segundo. Es probable que Alonso fuera también hijo segundo del suyo y, segundón de segundones, se viera abocado a servir al rey desde temprana edad.



Fuentes:

hidalgosenlahistoria.blogspot.com.es

Toma de materiales de derribo de la fortaleza de Baeza a Rodrigo de Mansilla.

Comisión al licenciado de Llerena, remitiéndole el conocimiento del pleito pendiente entre Rodrigo de Mansilla, repostero de camas, y algunas iglesias, monasterios y personas particulares de Baeza, que le han tomado los materiales de derribo de la fortaleza de esa ciudad de que SS. AA. le habían hecho merced.-Consejo. 03 de Julio de 1484



























Fuentes:


Toma de materiales de derribo de la fortaleza de Baeza a Rodrigo de Mansilla.
Archivo General de Simancas,RGS,LEG,148407,174

jueves, 13 de octubre de 2016

D. FRANCISCO DIEGO DE GÜEVARA


Gravado de Urrabieta-Rico publicado en la revista Museo Universal de 1868. Representa la ruina de lo que probablemente fuera la portería del Convento de San Angustín de Salamanca


El Iltmo Sr. D. Francisco Diego de Güevara, este insigne religioso nació en la villa de Baeza de  ilustre y noble ascendencia. 

Con decidida vocación para el claustro, de pronto abandonó los placeres y vanidades con que el mundo le brindara, para vestir el tosco sayal del ermitaño en el Convento de San Agustín de Salamanca, por aquel entonces plantel de sabios y santos.

Ruinas de San Agustín



Ignoramos las causas que le dieron a ingresar en esta apostólica Provincia de Filipinas, así como también los datos necesarios para formarnos idea exacta de su vida en los primeros años de su estancia en el citado convento pero a juzgar por lo que de él sabemos, después de pasar a éstas Islas, bien podemos decir, sin temor a equivocarnos, que fue desde un principio modelo de religiosos y preciado ornamento de la Orden Agustiniana.




Era el año 1593, cuando arribaba a la ciudad de Legazpi en compañía de 24 misioneros, y a los dos años era ya Subprior y Procurador en Manila (Mayor 1595).

Primera imagen que se conoce de Manila (Museo Julio Bello y González-Puebla, México).



Con posterioridad cogió rumbo hacia las costas de Japón, donde después de convertir a numerosas personas a la fé católica, con su elocuencia y ejemplo de fé, y tras perder cuanto tenía, volvió a Manila con el P. Juan Tamayo, su compañero de viaje, donde fundaría el grandioso convento de Bugo.

Felipe III


Pocos días le duró el gozo del retiro y soledad en la nueva fundación, porque sofocada la intentona de los chinos, ocurrida en Manila el 1603, en la que tanto se distinguieron nuestros religiosos, fue enviado a la Corte de España a fin de dar cuenta de lo sucedido  a S.M. el Rey, recibiendo a la vez el nombramiento de Definidor del Capítulo General y Procurador en ambas curias.

Portador de estos títulos, emprendió viaje con P. Diego Oribe, pasando por Malaca, Goa, Basora, Armenia, Arabia, Alepo, Candfa, Liorna y Roma, de donde después de presentar a S.S. Clemente VIII una extensa y minuciosa relación de las cristiandades de estas Islas y del Japón, pasó a la Capital de España para evacuar los asuntos de la Corte.





Tres años permaneció en S. Felipe el Real.

Tan grandes fueron los servicios prestados en beneficio de la Iglesia y del Estado Español, que no podían quedar sin galardón, por lo que S. M. Católica le propuso para el Obispado de Nueva Cáceres, del que tomó posesión, una vez recibidas las Bulas Pontificias y consagración episcopal.


Gobernó la citada Diócesis desde 1616 al 1621, en que murió.

Escribió varias Actas llenas de sabiduría y prudencia.


Fuentes:
Catálogo Bio-Bibliográfico de los religiosos Agustinos de la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús de las Islas Filipinas desde fundación hasta nuestros días. Autor: Elviro J. Pérez.


lunes, 10 de octubre de 2016

PEDRO MARTINEZ DE XODAR (Complemento a edición anterior)






El día 29 de agosto de 1326, durante el reinado de Alfonso XI de Castilla, las tropas castellanas a las órdenes del célebre escritor Don Juan Manuel, nieto de Fernando III, derrotaron a las fuerzas del reino de Granada, dirigidas por el general Ozmín, en la batalla de Guadalhorce, donde perdieron la vida unos 3.000 musulmanes.


Retrato que se supone representa a Don Juan Manuel, nieto del rey Fernando III de Castilla. (Catedral de Murcia)



En la Gran Crónica de Alfonso XI se consignó que en dicha batalla el pendón de Baeza fue roto por los granadinos y que el alférez que lo llevaba, cuyo nombre no es mencionado, murió defendiéndolo, y el historiador Joseph O'Callaghan afirmó que el pendón roto fue el célebre Pendón de San Isidoro, conocido también como Pendón de Baeza, y que esta es la primera vez en que dicho pendón fue mencionado en el siglo XIV por su uso en una batalla. Sin embargo, dado que el pendón está datado entre 1350 y 1375, es imposible que el usado en la batalla de Guadalhorce fuera el actualmente llamado pendón de Baeza o de San Isidoro.





Diversos historiadores señalan que el alférez mayor de Baeza, Pedro Martínez de Xódar, fue el que murió heroicamente defendiendo el pendón de su ciudad en la batalla de Guadalhorce, y también afirman que tras perder las manos, el alférez lo sostuvo con sus brazos amputados hasta que murió, y que debido a su hazaña sus descendientes usaron el apellido Alférez de Jódar.





El alférez mayor era el que alzaba el pendón real en las aclamaciones de los reyes y tenía voz y voto en los cabildos de los ayuntamientos con asiento preeminente y el privilegio de entrar en ellos con espada. Era reputada la dignidad de alférez como uno de los oficios mayores de la corona, entre los cuales el primero y más honrado es el de alférez, dice el rey don Alfonso el Sabio en sus Leyes de Partida.

Portada de Las Siete Partidas, de la edición de 1555, glosada por Gregorio López.



Sus muestras de valor y de lealtad en la Batalla de Guadalhorce contra los moros en el año 1326, quedaron reflejadas por el privilegio que otorgó a sus descendientes el rey D. Alfonso XI y confirmó después D. Enrique III, el cual debido a su extensión sólo he querido reflejar algunos párrafos del mismo. Dice así:

“ Don Enrique (etc..): Al Concejo, Alcaldes y Escuderos, Oficiales y homes buenos de la Ciudad de Baeza, y cualquier ó cualquier de vós á quien esta mi carta fuere mostrada, ó el traslado della, signado de Escribano público: Salud y gracia. Sepades, que ví vuestra petición, que me inviastes, por la cual me fizinstes saber, que agora puede aver noventa años, que gran poderío de gente de caballos y peones Moros del Reyno de Granada, se movieron á venir á la frontera á la parte de Teba y con ellos Ozmin caudillo de la caballería de Granada, y que por servicio de Dios y del Rey D. Alfonso mi bisabuelo, que Dios dé Santo Parayso, y por defendimiento de la tierra, que se ayuntaron con D. Juan Manuel mi bisabuelo mucha gente de esa frontera y desa Ciudad de á caballo y unos con los otros en su lugar que dicen Guadalherce. En la cual dicha batalla decides, que uvo muerte de mucha gente de ambas partes: á la batalla decides después acá la pelea de Guadalherce. E que fue por Alferez del Pendon desa Ciudad un vecino della, que le decían Pero Martínez, y que estando la batalla presta, que el Pero Martinez con el dicho Pendon, que se fue á apear en medio de la batalla de los moros. Lo cual fue causa que los Cristianos comenzasen primero á ferir en los Moros muy derrezio, por lo que ovieron de vencer. E que el dicho Pero Martinez teniendo el dicho Pendon, en medio de los dichos Moros, que le cortaron los brazos, é que lo fallaron después entre los brazos, que le tenía con los tocones por no lo desamparar, con verdadera lealtad, é que murió allí de aquellas feridas y de otras que le fueron dadas.

“…. Y por esta razón el dicho Rey D. Alfonso, á vuestra petición y la de los Señores y Caballeros que en la dicha pelea se acaecieron que dio su carta  de privilegio, en que fizo merced á los que descendiesen del linaje del dicho Pero Martínez, que fuesen francos é libres, é quitos para siempre jamás de los Galeotes y de Cogedores, y empradonadores de monedas y de pechos, y de otros tributos cualquier.”

“,,,,Dada en la Villa de Briviega á tres días de Octubre año del Nacimiento de Nuestro Señor Jesu Cristo, de 1399 años. Yo el Rey. Yo Gutierre Díaz lo fize escribir por mandato de Nuestro Señor el Rey”.






Son sus armas: En oro, un moral de sinople con fruto de gules, y dos cuervos de sable, al pie del moral. Bordura de gules con ocho aspas de oro. El estudio del escudo heráldico familiar nos "habla" de quienes formaron el origen de la familia A., pues esa era su función, la de manifestar a los demás sus elementos diferenciales. Los esmaltes del arma de los A. pregonan los siguientes valores: el Oro es el símbolo del Sol, origen de la vida, sus características espirituales corresponden a la fé, clemencia, templanza, caridad y justicia, por otra parte dicho esmalte señala a la familia con la felicidad, el amor, la nobleza y el esplendor, es decir, es el más noble de los metales.







Fuentes:

Wikipedia
Noticias y Documentos para la Historia de Baeza. Fernando de Cózar
http://www.heraldrysinstitute.com/

HERÁLDICA Y GENEALOGÍA EN EL SURESTE DE CÓRDOBA (Ss. XIII-XIX).

viernes, 7 de octubre de 2016

JOSE MARIA CHACON Y FERNANDEZ






Su nombre real era Fernando Maria de los Dolores, de la Santísima Trinidad, Francisco Caraciolo, Saturnino de Cuadros y Gimena.

Nació en Baeza el 4 de Junio de 1814, siendo bautizado en la parroquia de San Pablo y fue sobrino carnal del el “héroe de Santa Engracia”.

Iglesia San Pablo de Baeza


En 1834, a los 20 años de edad, abrazó la carrera militar entrando como cadete en el Provincial de Jaén, en cuyo cuerpo hizo la guerra civil de los siete años, obteniendo el grado de Comandante y la honrosa cruz de San Fernando.




Teniente Coronel desde el año 1844 cuando tan sólo tenía 30 años, mandó diferentes cuerpos de infantería, dejando en todos y cada uno de ellos, gratos recuerdos de su caballerosidad, mereciendo la consideración y simpatía de los oficiales así como de los soldados a su mando.

Se le confió la organización y mando del Batallón Cazadores de Madrid.

Obtenidos los empleos de Coronel y Brigadier, fue durante ellos y hasta la revolución de 1868, ayudante de campo del rey consorte D. Francisco Asís de Borbón, concurriendo en la batalla de Alcolea.

Batalla Puente de Alcolea (Córdoba) 28.09.1868




A partir de este hecho, proclamado en Sagunto y recibido con jubilo por la inmensa mayoría del pueblo español, Cuadros mandó una brigada y concurrió con ella a la segunda guerra Carlista, encendida en las provincias Vascas, mostrando siempre su valor y nombrado héroe de la Batalla de Neoin.



Elevado al empleo de mariscal de campo y terminada esta segunda guerra civil carlista, fue nombrado segundo jefe del real cuerpo de Guardias Alabarderos, puesto que no se confía mas que a la lealtad acrisolada.

Con ese cargo falleció el ilustre Baezano, siento sentida su pérdida por S.M. el rey y por toda su real familia, al cual le dispensaban un verdadero cariño.

Embalsamado su cadáver, fue trasladado a su ciudad natal de Baeza para dejar así cumplida su voluntad, quien quiso legar sus cenizas a la noble tierra donde le vió nacer.



Fernando de Cuadros fue una persona de honor militar y un notable ejemplo de lealtad para sus reyes. De ahí que la reina Doña Isabel aceptó su solicitud y donó a nuestra histórica imagen de la Virgen del Alcázar el precioso manto de seda en grana y oro, que viste en las solemnidades, y que el mismo Cuadros condujo hasta Baeza y presentó en nombre de S.M.


Reina Isabel II






Fuente:  Noticias y Documentos para la Historia de Baeza. Fernando de Cózar Martínez


Al Bayyasi el último emir árabe que tuvo Andújar

al-Bayyasi ayudó a Fernando III a tomar algunas localidades giennenses como Montejícar, Pegalajar o Mengibar. Pero antes de abandona...