domingo, 28 de octubre de 2018

Abuabdala Mohámed Benomeya. Matemático Baezano.




Abuabdala Mohámed Benomeya. Matemático Baezano.
En una de las épocas de mayor esplendor que tuvo la histórica ciudad de Baeza, nació este sabio.

Poseía dotes excepcionales para las Matemáticas y descolló singularmente en Aritmética, pero dedicado toda su vida al estudio, y retraído de las gentes, no consignan los historiadores más datos biográficos.
Murió .el año 591/1194

BAEZA EN LA ÉPOCA MUSULMANA




Tras la muerte de Almanzor en 1002 se desencadenó en al-Andalus una guerra civil que supuso la aparición de territorios independientes, denominados Reinos de Taifa, así como la definitiva desaparición del califato en 1031. Baeza estuvo, desde 1019 y sucesivamente, en manos de los taifas de Murcia, Almería y Denia hasta 1057, en que los ziríes de Granada la tomaron después de un largo asedio. Poco antes de 1075 los toledanos ocuparían Baeza, hasta que finalmente cayeron en manos de los abadíes de Sevilla, contra los cuales los baezanos se sublevaron sin mucho éxito, ya que en 1084 fueron incorporados de nuevo al reino de Sevilla.
Baeza fue anexionada al imperio almorávide por el qaid Bati b. Ismail en 1091 gobernador de Córdoba.



Cfr. J. Aguirre Sadaba. “El distrito de Baeza en época musulmana” en Historia de Baeza.
(coord. J. Rodríguez Molina). Granada, 1985, pp. 89-90

POEMA O PREFATIO DE ALMERIA. EL PRIMER POEMA QUE NOS HABLA DE LA TOMA DE BAEZA POR ALFONSO VII.




El testimonio más antiguo relacionado con la conquista de Baeza por Alfonso VII en la campaña que le llevó finalmente a la toma de Almería el 17 de octubre de 1474 es la composición poética conocida como Poema o Prefatio de Almeria, un texto prácticamente coetáneo de la misma.


Los escasos versos que dedica a la localidad que nos ocupa son, por contraste, extraordinariamente
significativos. La mención se incluye en un pasaje dedicado a narrar las plazas ocupadas por el Emperador tras la caída de Andújar (vv. 308-316):6


Redditur et Bannos, castellum nobile quoddam.
Inclyta Ba<r>iona <exper>ta non sponte corona<m>
Redditur inuictis uexillis imperatoris.
Nobilis urbs alia, que fertur uoce Baeza,
Visis tot signis, magno concussa tremore,
Deposito prisco collum submittit honore
Et gaudet reddi, cum non ualet <esse> rebellis.
Cetera castella Mauri, que sunt ea circa,
Omnia cum reddunt, uitam pro munere poscunt.


TRADUCCION

También se rinde Baños, un noble castillo.
La ínclita Arjona, sufrida a su pesar la victoria,
Se rinde a las invictas enseñas del Emperador.
Otra noble ciudad, que lleva el nombre de Baeza,
Vistas tantas señales, agitada por un gran temblor,
Depuesta su primitiva dignidad, doblega la cerviz
Y se alegra de rendirse, puesto que no es capaz de rebelarse.
Otros castillos del moro, que están cercanos a aquéllos,
Conforme los rinden a todos, reclaman la vida a cambio de presentes.


Como puede advertirse, la toma de Baeza fue una mera capitulación, sin batalla alguna y carente de cualquier portento, que se inscribe como una cuenta más en el rosario de rendiciones que produjo la caída de Andújar en el imparable avance de las tropas cristianas hacia Almería. Lo mismo se deduce de la noticia de los Anales Toledanos Primeros: «Dieron al Emperador Baeza. Era MCLXXXV [= año 1147]» (p. 389),9 cuyo verbo se refiere al hecho de que, según sabemos por los historiadores árabes, dicha plaza fue entregada, junto con Úbeda, a Alfonso VII por Ibn G niyah, el último caudillo almorávide, a cambio de que el Emperador lo ayudase contra los almohades, el año 541 de la hégira




Texto y fuente:
EL PENDÓN DE SAN ISIDORO O DE BAEZA:
SUSTENTO LEGENDARIO
Y CONSTITUCIÓN EMBLEMÁTICA

AUTOR: 
ALBERTO MONTANER FRUTOS*

miércoles, 24 de octubre de 2018

Luis Candelas


Francisco Villena, Alias Paco el Sastre, natural de Baeza, de 29 años, soltero y de oficio sastre, destacó especialmente por los recursos que encontraba para fugarse de los establecimientos penales, fué procesado varias veces, y entre ellas en el año 1834 por el robo cometido en la calle de las Huertas a don Francisco López, en unión del ya también famoso Candelas y comparsa, y en el año 1838, por el robo a don José Perez, en la calle Atocha.


Fuentes Consultadas: 
Anales Dramaticos Del Crimen O Causas Celebres Españolas Y Extranjeras Tomo Ii

Litografía de Luis Candelas

DIEGO ORTIZ GALIANO.




Diego Ortiz Galiano era natural de la ciudad de Baeza. Luchó en Nueva Granada a las Órdenes del General Nicolás Federeman y asistió a la fundación de las ciudades de Santa Fe de Bogotá y de Vélez, donde tomó residencia y obtuvo la Encomienda de indios de Itierra, Misaque, Queretana y Carahota. Murió soltero.

Residío en el Nuevo Reino de Granada por el año 1539 y era hijo de Miguel Galiano y nieto tercero de Pedro García Galiano, quien, por el año 1429, había sido reconocido como hijodalgo en aquella ciudad, así como su padre y abuelo.



Fuentes Consultadas:
Egabrenses en Inidias
Autor: Antonio Moreno Hurtado

domingo, 14 de octubre de 2018

QUIOSCO DE LA MUSICA DE BAEZA



En marzo de 1951 se comienza el estudio para reformar el Paseo denominado "Paseo de Jose Antonio" para construir un nuevo quiosco de música que tuviera mejores condiciones acústicas que los anteriores.

En el Paseo existían dos Quioscos de Música, uno ubicado donde hoy se ubica la Fuente del Triunfo y otro donde está el actual.


En 1953 se llevan a cabo obras para su construcción, recibiendo un donativo de 15.000 pesetas por parte del administrador del Cortijo de La Labor.


Años 50


El Alcalde por aquella época era Fernando Viedma, y quiso que para su inauguración Baeza, contase con la banda de música de Madrid. Para ello viajó a Madrid para entrevistarse con Coca de la Piñera y Girón Velasco.

Inauguración


Lo consiguió y el 16 de agosto de 1954, con motivo de las fiestas en honor de la Patrona se inauguró el nuevo Quiosco de la Música.


Años 70





Fuente Consultada:
Baeza de 1950 a 1970
Josefa Inés Montoro de Viedma y Fernando Viedma Puche.

miércoles, 10 de octubre de 2018

EL HIJO DEL REY BAEZANO ACEHID-BEN MAHOMAD ENTERRADO EN LA CATEDRAL DE SEVILLA.



Con felicísimo acontecimiento inauguró Fernando III por tierras musulmanas en la primavrera del año 1224, porque tan pronto salió de Toledo, camino de Andalucía, recibió la grata nueva de que el Rey de Baeza solicitaba rendición; sobre la marcha se ajustó el pacto, se ocuparon los castillos en garantía de su observancia y así avanzaron las tropas cristianas por lugares de Baeza y Córdoba, orgullosas de la victoria. Mal fin tuvo Acehid-Ben Mahomad, nombre del Rey Moro sometido porque vivió odiado de los suyos y murió asesinado junto a la fortaleza de Almodóvar del Río.
Un hijo del difunto Rey de Baeza que se llamaba Abdelmón, como el primer monarca de su raza almohade, acentuó a tal punto la política de amistad con los cristianos que sofocó el intento de rebelión iniciado a la muerte de su progenitor, consintió que se elevase a pleno dominio el reconocimiento del señorío de San Fernando sobre el reino de Baeza, incorporado desde el año 1227 a la Corona de Castilla.
Intervino con eficacia en la correría de huestes cristianas realizada en el año de 1232, que empezó en Adújar y terminó en Jerez de la Frontera.
Se hizo cristiano y con el honroso título de Infante, desfiló por las calles de Sevilla luciendo en alto el estandarte de sus armas (media luna de plata y cinco estrellas de oro en campo azul) el día 22 de diciembre de 1248.
Fernando III lo había acogido como hijo adoptivo hacía unos años y cuando fué bautizado bajo la fé cristinana se hizo llamar Fernando también.
Llegó el momento de repartir la Ciudad y lugares de Sevilla entre los conquistadores, y al dicho ex rey moro de Baeza, don Fernando Abdelmón, le adjudicarón una extensa heredad en término de Alcalá de Guadaira, nombrada hasta entonces Marchar Azohirí y desde ahora Baeza en memoria de su nuevo dueño; fertísimas tierras en las aldeas de Notias, Fasnalcázar y Galamera, y casas principales para su morada que ocupó de por vida.
Tras su muerte fue sepultado en la Catedral de Sevilla, bajo una nave decorada con vistosas yeserías moriscas que sirvió de entierro a numerosos caballeros de la nobleza hispana.
Las crónicas alaban los servicios prestados por Adbelmón a los cristianos, su valor y fidelidad inquebrantable. Fernando III premió su conducta con el privilegio que otorgó en Valladolid en el año 1243 a favor de los moros leales del reino de Baeza, que dice así uno de los párrafos: " LOS SARRACENOS QUE ALLÍ MORAREN SEAN GUARDADOS FIELMENTE Y LE SEAN CUMPLIDAS LAS CONVENIENCIAS QUE CONMIGO TIENEN HECHAS, NO LES PIDÁIS MÁS DE LO QUE DEBEN DAR NI COBRÉIS DE ELLOS MÁS DERECHOS DE LOS QUE A MÍ DAN; Y SI ACASO LOS DICHOS MOROS SE QUIEREN APARTAR DE LOS DICHOS LUGARES PARA MORAR EN OTROS QUE SIN NINGUNA PENA Y GRAVAMEN HAGÁIS QUE VAYAN LIBRES Y SALVOS".




Fuente Consultada:
Mudéjares y moriscos sevillanos
Autor: Celestino López Martíne
z.

Al Bayyasi el último emir árabe que tuvo Andújar

al-Bayyasi ayudó a Fernando III a tomar algunas localidades giennenses como Montejícar, Pegalajar o Mengibar. Pero antes de abandona...