martes, 9 de octubre de 2018

VIRGEN DEL ROSELL. SU ORIGEN




Jimena Jurado sigue fielmente este tratado al referirse a las devociones e imágenes de la ermita de la Yedra, y reproduce grabados similares a los que aparecen en la Relación. Algo similar ocurre con la predicación de San Vicente, la conservación del púlpito desde el que predicó y la casa donde se alojó. En el caso de la imagen del Cristo, Jimena explica su origen recogiendo una cita de Rus Puerta.
La Virgen descrita por Salcedo de manera precisa coincide con la desaparecida en la Guerra Civil cuya foto reproducimos y que algunas fuentes consultadas, apuntan estar en una casa de Baeza sin haberlo podido confirmar hasta el momento.
La describen así:
la imagen de nuestra señora que hay en esta ermita es antiquísima,de estatura de un codo en alto poco más, de obra muy antigua a lo godo, y casi perdido el color con la mucha edad. El niño que tiene sale del costado y se descubre como de medio arriba.se trata de un escultura en piedra policromada de escasa calidad artística que sigue a otras de Baeza y puede ser datada a finales del s.XV.
Está descrita de estilo “a lo godo” como sinónimo de medieval en el s. XVII. como en otros casos, se habla de escultura bizantina para otorgarle antigüedad, e incluso remontar sus orígenes hasta el evangelista s. lucas (p. e., Virgen del Rosell de cartagena o la Virgen de la cabeza)
Al hablar del origen de los dos nombres con el que se conocía la imagen (del Rosel, de la Yedra), resulta interesante la aclaración del primitivo del Rosel. Popularmente esta denominación se ha relacionado con el término rosal, tal vez por homofonía o por la frecuencia con la que es representada la Virgen con una rosa en la mano. Sin embargo, el autor relaciona el nombre con el topónimo del lugar donde se ubica la ermita:
hay una antigua casa y ermita con la vocación de Nuestra Señora,que antiguamente tenía apellido Nuestra Señora del Rosel, como le tenía también toda aquella cañada, según consta de antiguos papeles y escrituras.
Esta referencia al topónimo nos permite establecer conexiones con la Virgen del Rosell de Cartagena bajo cuya advocación creó Alfonso X la Orden de Santa María de España, llamada después Orden de Cartagena y que más tarde, cuando la Virgen del Rosell es nombrada
como de la Estrella, se llamaría Orden de la Estrella siendo su
sello una estrella de ocho puntas y en su centro la imagen sedente de la Virgen con el Niño en el brazo izquierdo. La base de este simbolismo está contenida en la cantiga CCCXV del rey sabio:
Con dereit’ a Virgen Santa / A’ nome Strela do día
Ca assi pelo mar grande / Como pela tierra guía
La leyenda sobre el origen de esta imagen refiere que un pescador llamado Ros, de ahí Rosell, la encontró flotando sobre las olas del mar. La Orden alfonsina fue creada, precisamente, para los fechos de la mar. Por eso se establecieron sus sedes en Cartagena, La Coruña,
San Sebastián y el Puerto de Santa María. Fue instruida al modo de la de Calatrava e integrada en la orden del Císter. Tras el desastre de Algeciras (1278), la Orden de la Estrella desempeñó sus servicios en la frontera con el Reino de Granada y más tarde, para paliar el estrago ocasionado entre los efectivos santiaguistas en Moclín (1281), se disolvió y sus miembros pasaron a formar parte de la Orden de Santiago.
El rey había concedido, en su momento, privilegios especiales
a los pastores de la Orden para que pudieran llevar sus ganados por todo el territorio castellano sin abonar tributos de ninguna clase.
No sería, pues, extraño que la devoción a la Virgen del Rosell se hubiera extendido a estas zonas con el nombre primitivo de Virgen del Rosel, o Virgen de la Estrella como se cita en otras localidades.
Esta advocación de Santa María del Rosell fue la patrona de Cartagena hasta el s. XVIII. Es una curiosa coincidencia que, precisamente, el obispo don Sancho Dávila procediera del obispado de Cartagena cuando se hizo cargo de la sede de Jaén.
la de Calatrava e integrada en la orden del Císter. Tras el desastre de Algeciras (1278), la Orden de la Estrella desempeñó sus servicios en la frontera con el Reino de Granada y más tarde, para paliar el estrago ocasionado entre los efectivos santiaguistas en Moclín (1281), se disolvió y sus miembros pasaron a formar parte de la Orden de Santiago.
El rey había concedido, en su momento, privilegios especiales
a los pastores de la Orden para que pudieran llevar sus ganados por todo el territorio castellano sin abonar tributos de ninguna clase
No sería, pues, extraño que la devoción a la Virgen del Rosell se hubiera extendido a estas zonas con el nombre primitivo de Virgen del Rosel, o Virgen de la Estrella como se cita en otras localidades.
Esta advocación de Santa María del Rosell fue la patrona de Cartagena hasta el s. XVIII. Es una curiosa coincidencia que, precisamente, el obispo don Sancho Dávila procediera del obispado de Cartagena cuando se hizo cargo de la sede de Jaén.




Fuentes Consultadas:
Relación de algunas cosas insignes que tiene este Reyno y Obispado de Jaen de Salcedo de Aguirre y de las Descripciones
Autora: Dolores Rincón González.

jueves, 20 de septiembre de 2018

BEOACIA (BAEZA)



En el "Teatro Monastico de la Santa Iglesia de Baeza" Capítulo Primero, nos habla sobre la antigúedad y fundación de Baeza.
En uno de sus párrafos nos dice que posiblemente en tiempo de griegos tuviese el nombre de Beocia.
Así nos lo describe:
Así tengo por cierto , que Baeza fue fundada muchos años antes que Roma fuera Republica poderofa, y que la dieron principio los Griegos de la Provincia de Beocia; de donde lé vino el de Beacia.
El fundamento que tengo, es ver que a Cazlona la dieron fer los Griegos de Phocia, como fe dixo en aquel Teatro, capítulo primero. Y fiendo genteno menos grande la de Beocia, que la de Phocia, me perfuado, que los Beocios, y Phocenfes que aportaron á Efpaña: los de Beoacia dieron principio á Baeza, y la llamaron Beoacia, torciéndose defpués en Beacia y los Phocenfes á Cazlona llamándola Caftulona y Caftulo.

Fué siempre Baeza muy eftimada Ciudad, particularmente de Cartagineses y Romanos, que la contavan entre las principales de la Baftetania.


De ser ciertas estas afirmaciones y Baeza se hubiese llamado Beoacia en tiempo de Griegos, hubiese tomado el nombre de una de las ciudades mas importantes de Grecia en aquellos tiempos.




Fuentes Consultadas:

https://books.google.es/books?id=tQotyIi5HiIC&pg=PA179&dq=Beacia&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwi3lLvmmcjdAhXBI8AKHbjXC7UQ6AEIVzAI#v=onepage&q=Beacia&f=false

jueves, 30 de agosto de 2018

EL CORREO MERCANTIL DE ESPAÑA Y SUS INDIAS


DIARIO CURIOSO, ERUDITO, ECONÓMICO Y COMERCIAL DE 1787



En esta ocasión, he rescatado una publicación del Diario Cuiroso, Erudito, Económico y Comercial del 28 de Agosto de 1787 donde en una de sus páginas nos habla sobre la Fuente dela Estrella












Fuente Consultada:

http://hemerotecadigital.bne.es/issue.vm?id=0003866509&page=3&search=baeza&lang=es

martes, 7 de agosto de 2018

FRAY LUIS DE CARVAJAL

FRAY LUIS DE CARVAJAL
Aunque no queda claro si nació en Baeza o en Jódar, lo cierto es que una vez más Wikipedia lo atribuye a Jódar haciendo alusión al sermón del giennense fray Luis de Carvajal en el Concilio de Trento, por Manuel López Muñoz. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, ISSN 0561-3590.
Resulta curioso que en las primeras líneas pone claramente que no se tiene claro su nacimiento.
Sin embargo, en la publicación DE VERO MATRIMONIO REGUM ANGLIAE (1531): UN OPUSCULO LATINO INEDITO DEL HUMANISTA GIENENSE FRAY LUIS DE CARVAJAL Y SOBRE EL DIVORCIO DE ENRIQUE VIII Y CATALINA DE ARAGÓN, dice: nació problablemente en la ciudad de Baeza o bien en la cercana villa de Jódar.
Fray Luis de Carvajal ( Ludovicus Carvaialus) procede de la noble y rica familia de Carvajal, señores de Xodar (Jódar en Jaén) en la vieja provincia Española de Baetica, Carvajal fue poseedor de extraordinarios dones de mente y corazón, a una temprana edad fue enviado a la Universidad de París, donde completó sus estudios. En Jódar una de las principales calles de la ciudad está dedicada a este teólogo.
Habiendo entrado en la Orden Franciscana, enseñó teología en París, de ahí fue enviado como representante del Cardenal Angelus al Concilio de Trento. Durante la quinta sesión, en la cual la doctrina del pecado original era discutida, Carvajal se dirigió al Concilio a favor de la Inmaculada Concepción, por cuya defensa ya había ganado fama en París. Debido a él, sin duda, el Concilio inserta las palabras “Declarat tamen” al final del quinto canon de esa sesión. El último vislumbre que tenemos de Carvajal es en Amberes en 1548, en cuyo tiempo elaboró la tercera edición de su "Theologicarum sententiarum liber singularis".
Sus obras conocidas son:
"Apologia monasticae professionis" (Amberes, 1529), defensa de las órdenes religiosas en contra de Erasmo
"Dulcoratio amarulentiarum Erasmicae responsiunis ad Apologiam Fratris Lodovici Carwaiali, ab eodem Lodovico edita", impresa a sus expensas en París en 1530 por Simon de Colines.
"Declamatio expostulatoria pro immaculatâ conceptione" (París, 1541)
"Theologicarum sententiarum liber singularis" (Amberes, 1548)


Fuentes Consultadas:

Wikipedia
file:///C:/Users/jfsrb/Downloads/Dialnet-DeVeroMatrimonioRegumAngliae1531-1123467.pdf
file:///C:/Users/jfsrb/Downloads/Dialnet-ElSermonDelGiennenseFrayLuisDeCarvajalEnElConcilio-1202416.pdf

sábado, 21 de julio de 2018

VASALLAJE DE LOS SEÑORES DE VALENCIA Y BAEZA.

VASALLAJE DE LOS SEÑORES DE VALENCIA Y BAEZA.
Abu Zayd y Aven Mahomet eran señores de Valencia y Baeza, respectivamente, los cuales habían jurado fidelidad a Fernando III. La fidelidad del primero duró poco, pues rompió su vasallaje (como señala con amargura Juan). La del segundo fue duradera : rex Biacie […] inseparabiliter adhesit, dice el texto. Con esta mismas palabras el canciller había definido la relación de Pedro II de Aragón con Alfonso VIII de Castilla en el fragmento que comentaba arriba : rex Petrus […] eidem inseparabiliter adhesit. La coincidencia merece sin duda comentario : para Juan, la calidad del vassallaje no difería, fuera éste el de un señor musulmán o el del heredero de un reino cristiano. Contaba el que su soberano, Fernando III, recibiera el homenaje de sus enemigos y fuera considerado como monarca superior.
«Vino, pues, Aceit de Valencia junto a nuestro rey a la villa de Moya, y allí mismo se hizo vasallo suyo, viéndolo todos los que estaban presentes, y besó su mano, y se firmó entre ellos un pacto, que posteriormente el propio Aceit de Valencia, como vil apóstata, rompió sin causa justa. Al año siguiente […] le salió allí al encuentro el rey de Baeza y se hizo vasallo suyo él en persona y sus hijos, y se le unió de forma inseparable y hasta la muerte […] Todos inferían mucho daño a los sarracenos junto con el rey de Baeza, al cual se unían ya muchos soldados, que son llamados alaraves […] Entonces casi todas las villas y castillos, que hay entre Córdoba y Sevilla, se volvieron al rey de Baeza y lo aceptaron como señor. Por último Córdoba, noble y populosa ciudad, lo recibió como rey y se sometió a su dominio, después de capturar y poner en cadenas a su propio rey, hermano del rey de Sevilla […] El señor de Valencia, que se llama Aceit, roto ya entonces sin causa el pacto, se había apartado del dominio y amistad de nuestro rey […] conminó al rey de Baeza, como vasallo suyo, a que le entregara las fortificaciones que él quisiera elegir del reino cordobés que recientemente había adquirido, según el pacto escrito y firmado entre ellos […] El rey huyó con unos pocos, pero los cordobeses lo persiguieron y alcanzaron junto al castillo de Almodóvar, donde lo decapitaron. Enviaron su cabeza al rey marroquí, enemigo capital suyo que, no muchos días antes, había pasado de Sevilla a las tierras de Marrakech. Cuando le fue entregada la cabeza, el rey marroquí, según muchos afirman, la golpeó con la vara que tenía en la mano, profiriendo palabras injuriosas en su deshonra y en la de toda su parentela. Y como un hermano del rey de Baeza le respondiera ásperamente, el rey marroquí le golpeó con una espada, y así se originó una sedición y muchos, de una y otra parte, perecieron dándose mútuamente la muerte».
El rey de Castilla se había convertido en el señor de los dos personajes más destacados que se enfrentaban en la Península Ibérica al califa almohade y a sus representantes. El poder teórico de intervención que le había sido transferido por sus vasallos — si bien el vasallaje de Abu Zayd nunca llegó a ser efectivo — facilitó numerosas ganancias territoriales y la posibilidad de convertirse en árbitro de la situación de los reinos musulmanes penínsulares
La narración de Juan es esencialmente histórica, claro está. Pero se apoya en los procedimientos de la ficción ejemplar. La tentación de la ficcionalidad llega a su culmen, creo, con el desenlace del episodio. El canciller construye una narración trágica en torno a la muerte desastrada de Aven Mahomet, de la que no ha sido testigo, pero que ha llegado a conocer porque la fama la ha traído hasta él : ista didicimus fama referente. Satisface así el autor de la CRC las expectativas creadas por la intriga : el señor almohade, incluso fiel inseparabiliter, seguía siendo un musulmán y por tanto, estando predestinado a una muerte cruel. Juan de Osma utiliza todas las posibilidades de una puesta en escena espectacular para contar el fin de Aven Mahomet : éste es decapitado, su cabeza presentada al califa que la golpea con una espada, lo que provoca una revuelta y la muerte de muchos almohades. Juan actúa aquí con maestría : logra organizar los elementos de un relato basado en hechos reales, para destacar la figura del único héroe posible, Fernando III, y concluir la necesaria eliminación de los protagonistas musulmanes.
Este pasaje tuvo que cautivar a los lectores u oyentes de la CRC : creo razonable sugerir que la enunciación reiterada de la infidelidad de Abu Zayd y de la fidelidad de Aven Mahomet pretendía que el público comprendiera cabalmente los hechos y su significación política. Con estos relatos de vasallaje, Juan bien pudo incitar a los nobles a respetar las obligaciones debidas al soberano, obrando así directamente en favor de su monarca, guiando a sus receptores hacia la necesaria aceptación de la fidelidad al soberano, fidelidad tan poderosa y positiva que incluso podía modificar las acciones de un señor musulmán. La lección destinada a los nobles de la corte esa clara : la fidelidad al rey se ve acompañada de recompensa — sobre todo si se es cristiano35. El canciller aparece así como uno de los defensores (¿ el mejor defensor ?) de los intereses de Fernando III de Castilla y León.
Concluiré pues provisionalmente que el espesor de la prosa histórica de Juan de Osma, prosa que busca la configuración del mundo real y la construcción de estructuras inteligibles, da lugar en la CRC a espacios de recreación estética, a cuentecillos ejemplares, a casi ficciones sentimentales y políticas. El canciller no cotejó fuentes ni manejó abundantes materiales escritos, o al menos no lo hizo de manera constante y visible : su inspiración parece haberse hallado, en lo relativo a los pasajes que hemos comentado aquí, en su experiencia, su memoria, los rumores de la corte, los cuentos conocidos por su público.
Son éstos aledaños de la ficcionalidad, que traducen retazos de un pensamiento monárquico y clerical, el cual estaba poniéndose en pie a fines del XII y principios del XIII. Quizá precisamente esa necesidad de adecuar una ideología fuerte a un texto de naturaleza histórica hizo que Juan diera con la ficcionalización de algunos materiales como clave de su éxito. Los elementos que he desgranado no son sino unos cuantos de los medios desplegados por el canciller a fin de aumentar la fuerza de convicción de su relato, cuyo universo referencial se ve contaminado en ocasiones por el universo ficcional.
No neutralizó el canciller la dimensión subjetiva de los hechos relatados, ni optó por la sobriedad ; nuestro autor eligió el régimen literario para algunos de los lugares de su crónica. La escritura de la CRC es polifónica, se halla escalonada en diversos estratos, que pudieron ofrecer diversas lecturas según el nivel y las ambiciones de sus receptores. La CRC, por fin, asentó su verdad en el cuidado que puso Juan en la elaboración de su relato, un relato del presente, de una monarquía castellana en majestad.
Texto y fuente consultada:

jueves, 19 de julio de 2018

FRAY TOMAS DE JESUS




D’Ávila nos dejó una corta autobiografía en 1609, cuando todavía le faltaba lo mejor por hacer: “Yo me llamo fray Tomás de Jesús, natural de Baeza, diócesis de Jaén, tengo 46 años de edad, soy hijo de Baltasar D’Ávila y doña Teresa de Herrera, y pertenezco  a la Orden de Carmelitas Descalzos. He sido teólogo y lector de teolo­gía en el Colegio de Alcalá de Henares. He sido Provincial de la Provincia de Castilla la Vieja. He sido definidor general, y también Prior dos veces en Zaragoza y en el desierto de San José”[3].
De su padre recibe el apellido D’Ávila. Por eso es nombrado entre sus contemporáneos como Diego D’Ávila y Herrera, nacido en el año 1563, según propio testimonio. Cuentan sus biógrafos que su madre fue una mujer de gran virtud y extraordinaria hermosura; y Diego mismo, de porte menudo y nervioso, según relatan sus contemporáneos, era de rostro agradable, aunque su complexión natural era delicada; incluso su salud se resintió varias veces. Fue el tercero de cinco hermanos: Martín, Francisco, Diego, Rodrigo y Alonso.
Era entonces Baeza un pueblo fabril e imaginativo, con un censo de 19.000 habitantes, superior al actual. Ya se habían establecido en ella las principales comunidades de religiosos, como dominicos, mercedarios, carmelitas, franciscanos, trinitarios y jesuitas, y también varios monasterios femeninos, como clarisas, carmelitas descalzas y dominicas.
Por las mañanas, en cualquier día de labor, algunas calles de Baeza eran invadidas por rebaños conducidos a los pastos. Las gentes acudían bulliciosas a sus oficios, que eran múltiples, como carpintería, albañilería, herrería y tejedu­ría, congregados en gremios. Sobre todo eran boyantes las industrias de tintore­ría, sedería y cintería. Sus curtidos eran apreciados en toda España. Se cotizaban a alto precio sus tejidos de buenas lanas; se labraban infinitos paños, finos y bastos, de todos los colores y suertes. En la industria del tejido, sólo Ávila y Segovia aventajaban a Baeza, por el precio que señalaban a los géneros.
Entonces, como hoy, se podrían contemplar y visitar iglesias románicas y góticas. Era espléndida la Catedral gótica que presidía el núcleo urbano baezano, por el que se exten­dían numerosas casas solariegas y palacios, como el gótico isabelino de Jabalquinto. 
 Los casi siete años que Tomás vive en Batuecas sirvieron para dejar impresa en la comunidad eremítica su viva impronta personal.
Lo cierto es que la vida de Tomás (su dedicación a la contemplación y a la acción misionera) refleja esa enquistada pugna que durante demasiados años estuvo presente en su Orden: Tomás vivió finalmente el verdadero espíritu misionero de Santa Teresa.
Los superiores españoles no supieron nada de este giro espiritual del baezano. En mayo de 1607 es elegido nuevamente Prior de Zaragoza. Pero el P. Tomás tenía ya una idea firme de su vocación misionera; incluso emitió un voto particular –aparte de los ya contraídos de obediencia, castidad y pobreza– de emplearse apostólicamente en la propagación de la fe. De su propia mano dejó escrito el siguiente voto: “Yo, fray Tomás de Jesús, desconfiado de mis méritos y fiado sólo de la divina misericordia, en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, mediante la intercesión de la Virgen Santísima y de mi padre San José, San Pedro y San Pablo y nuestra santa madre Teresa de Jesús, teniendo a Nuestro Señor Jesucristo en mis indignas manos, por sólo su amor y su gloria y bien de las almas, hago voto a Dios Nuestro Señor, en presencia suya y de todos sus ángeles, de emplearme toda mi vida en ayudar, por todos los medios posibles y más conformes a la perfección evangélica (entendiendo ser esto más conforme a la voluntad divina y de mis superiores), a la propagación de la santa fe católica y aumento de la santa Iglesia, procurando como único y particular instituto mío la oración y conversión de todos aquéllos que están fuera de la santa Iglesia, conviene a saber: infieles, herejes, cismáticos, así por palabra como con obra, por mí y por otros si pudiere, y esto sin intermisión hasta la muerte. Iten, de procurar desocuparme de todo aquello que a esto no se ordenare, o lo impidiere, para sólo atender a esto. Este emplearme yo, se entiende mediateinmediate, en aquello que fuere de más provecho para las almas”
Tomás ideó un plan de misiones, una Congregación dedicada a la predicación de la fe cristiana entre infieles y herejes, compuesta por Carmeli­tas Descalzos, independiente de la obediencia española y de la italiana
Tomás tuvo la genial idea de una tercera Congregación de Carmelitas Descalzos específica­mente misionera. Expuso este plan a Paulo V, quien lo acogió con entusiasmo y le dio forma en la Bula Onus pastoralis officii (22 de julio de 1608), erigiendo la “Congregación de San Pablo”, la cual comenzaba con catorce religiosos, que se nombran en la Bula junto con el Comisario de dicha Congregación, el Padre Tomás de Jesús.
El 15 de octubre de 1609 Tomás es llamado de nuevo por el Pontífice para realizar, con otros religiosos, una obra misional intraeuropea en Francia, Bélgica y Alemania y fundar allí casas de su Orden. 
La obra De procuranda salutem omnium gentium está distribuida en doce libros y fue considerada como un texto áureo, dedicado a refutar especialmente los errores de las sectas orientales. Una vez fallecido el P. Tomás, el Papa Urbano VIII quiso, en 1632, que esa obra se volviera a publicar, cosa que ocurrió en el año 1652.
Además, el religioso baezano no había luchado en vano, ni fue vencido: andando el tiempo se acabó constituyendo la Sacra Congregatio de Propaganda Fide (creada por la Constitución Inescrutabili divinae del 22 de junio de 1622 por el Papa Gregorio XV), fiel reflejo de lo que el baezano ideó en su Stimulus missionum, incluso con las mismas palabras del subtítulo (de propaganda…fide).
En el año 1614 es nombrado Prior del convento de Bruselas. Funda el 6 de octubre de ese año un monasterio femenino en Tournai (Bélgica). Y al año siguiente, 1615, funda el convento masculino de Douai (Francia) y escribe su Tractatus brevis de Oratione Mentali.
El año 1616 fue también muy productivo, pues funda el convento masculino de Lille (Francia) y un monasterio femenino en Malinas (Bélgica).
En 1617 constituye la nueva Provincia carmelitana Franco-Belga y es elegido Provincial; funda el convento masculino de Lieja (Bélgica); y edita dos obras: Commentaria in cap. Non Dicatis  XII, Q. I, C. Monachi; et cap. “Cum  ad Monasterium”. De Statu Monachorum: In quibus de natura voti Paupertatis, de proprietate abdicanda, de  licentia Superiorum praerequisita, de  vita communi, ac denique de Pauper tate in communi, tam ex antiquorum  Patrum, quam aliorum Doctorum. sententia agitur (Antverpiae, in-fol., XX-168-VIII pgs.). Y Expositio in omnes ferme Regulas  sanctorum Basilii, Augustini, Benedicti, Francisci, et aliorum Ordinum, praecipue in Requlam Primitivam  Carmelitarum  (Antverpiae, in-fol. 330-XVIII pgs.).
En 1618  funda un convento masculino en Amberes (Bélgica) y un monasterio femenino en Valenciennes (Francia). Publica su Práctica de la viva fe de que el justo vive y se sustenta(Barcelona).
Con enorme satisfacción funda en 1619 junto a Namur, y al estilo de las Batuecas, el convento eremítico de Marlagne (Bélgica), con la fábrica claustral, la iglesia, las ermitas y la cerca de la finca. Funda también un monasterio femenino en Malinas (Bélgica).
El año 1620 es dilatado en publicaciones: Methodus examinandi ac discernendi spiritualem animae profectum (Bruselas, in 8°, pp. XVIII-114). De contemplatione divina libri sex, (Antverpiae, en 8º, 541 pgs). Reglas para examinar y discernir el interior aprovechamiento de un alma (Bruselas).
Es incansable su afán misionero. En 1621 funda en Lovaina un Seminario de Misiones para los jóvenes religiosos de su Orden, destinado a la conversión de los herejes.
Y en 1622 funda un convento masculino en Dôle (Francia); un hospicio en Namur para religiosos enfermos; y un monasterio femenino en Gante (Bélgica).
En 1624 Tomás de Jesús es confirmado en el cargo de Definidor General por el Capítulo General de Italia.
En el año 1625 publica Liber De regularium visitatione (Roma, in 8°). Pero avanza su cruel enfermedad, y empieza a no poderse valer de sus miembros.
El año 1626 es el penúltimo de su vida. Ha quedado tullido e invadido de grandes dolores. Aun puede publicar su Instructio spiritualis eorum, qui vitam Eremiticam profitentur (Lovaina, en 8º, 136-X pgs.). Los tres últimos años de su vida los pasó “haciendo oración o escribiendo sobre materias místicas”[49]. Son palabras extraídas de una de sus cartas.
Muere en Roma el 24 de mayo de 1627 (dato cierto del Liber funeralis), rodeado de la veneración y estima universal. Ningún otro, tras la muerte de Santa Teresa, logró fundar en la Orden tantas casas religiosas como Tomás de Jesús, en el corto período que va de 1610 a 1627.  Conventos de religiosos en Bruselas (1610), Lovaina (1611), Colonia (1613), Douai (1615), Lille (1615), Lieja (1618), Amberes (1619), Marlagne (1619), otra vez Lovaina (1621), Namur (1622) y Dôle (1622). Monasterios femeninos en Amberes (1612), Tournai (1614), Malinas (1616), Valenciennes (1618), de nuevo Malinas (1619) y Gante (1622). E inició incluso los trámites para fundar dos conventos en Alemania: uno en Würzburg y otro en Ingolstadt, los cuales se llevaron a cabo después de su muerte.
Podemos contar 24 obras editadas. Algunas de ellas fueron traducidas a diversas lenguas. Tiene asimismo 16 obras inéditas; además de colaboraciones en otros libros.
Su vida fue una tarea asombrosa de contemplación y de acción –propagando la Reforma teresiana y organizando misiones entre los protestantes–. En Flandes fue un consejero inestimable del Archiduque Alberto y también del Nuncio Pontificio.
Y casi al final de su vida pudo comprobar que se hacía realidad el gran ideal de su vida madura: la erección de la Congregación de Propaganda Fide.
En 1635 le fue erigida en Flandes una estatua, que llevaba la siguiente inscripción latina: Virtute luxit – doctrina lucet – fama lucebit / Corpus terra tegit – Spiritus aetra tenet. / Qui quantus qualisque fuerit Juris utriusque / Theologiae scholasticae et Mysticae Doctor / ejus scripta probant.
Francisco Suárez, en sus Comentarios teológicos le llama “varón doctísimo y religiosísimo”.
En todos los modernos tratados de mística aparece su nombre con autoridad.

Texto y fuente consultada:

http://www.leynatural.es/2012/05/21/tomas-de-jesus-semblanza-biografica/

Al Bayyasi el último emir árabe que tuvo Andújar

al-Bayyasi ayudó a Fernando III a tomar algunas localidades giennenses como Montejícar, Pegalajar o Mengibar. Pero antes de abandona...