lunes, 21 de noviembre de 2016

SEMINARIO SAN FELIPE NERI 2ª PARTE





Como indicamos en la publicación anterior, el Seminario Conciliar fue fundado en el año 1660 por don Fernando Andrade y Castro, oidor de la chanchillería de Sevilla, inquisidor de la Suprema, Arzobispo de Palermo y Obispo de Jaén, que dotó la fundación con varios inmuebles.

El Seminario se emplazó sobre solares de casas particulares que fueron adquiriendo, situadas éstas frente a la Catedral y que se extendieron hasta el que fue palacio de los condes de Benavides.



En esta fotografía se observa todavía restos de un corral adosado al Seminario



En esta otra fotografía apenas quedan ya restos del corral adosado al seminario




Todavía quedan las marcas donde se adosaba la vivienda

cambio de pavimentación donde se encontraba la vivienda adosada








La fábrica, que se comenzó a raíz de la fundación, debió tardar largos años en terminarse, pues así lo acreditan los apuntados con tinta roja, en las piedras de las fachadas, bajo los nombres de los maestros alarifes Diego de los Cobos, Diego Martínez, Pedro Velarde, Juan Fernández Caballero, Andrés Gómez Mendoza, Truxillo y otros






Diego de los Cobos Molina (Úbeda, Jaén, 1516 - † Toledo, 25 de agosto de 1565)
 fue un religioso español, obispo de Ávila y de Jaén (España).




Leanse las fechas de 1668, 76, 79, 1719 y 20 en la fachada del Seminario






Al igual que sucede ahora, las pintadas estaban prohibidas pero aún así, los seminaristas cuando terminaban sus estudios encargaban estos dibujos, pues eran demasiado refinados como para mancharse al realizarlo por ellos mismos.


Vítores realizados por los seminaristas





Se dice que se utilizaba sangre de toro.

A los alumnos de Úbeda no se les permitía realizarlo, debido a la rivalidad existente entre ambas ciudades

Los vitores se escribían en honor a alguien que había alcanzado algun tipo de hazaña, había terminado sus estudios o era alabado por los compañeros



Fotografía antigua del Seminario (ofrecida por Juani Gallego)



La antigua Casa Seminario, constaba de dos pisos, toda de piedra labrada y formando un rectángulo. 



Patio del Primitivo Colegio


Vista actual


Foto antigua sobre Galería Superior



Vista actual


Tenía dos lujosas puertas, una principal al Sur y otra al Este.


Puerta Sur





La puerta principal del Seminario (dando a la Fuente Santa María)
se encuentra dentro de la Capilla para su conservación .


Antigua Capilla. Hoy Salón de Actos. Al fondo Puerta Principal del Seminario


Puerta Este


Fotografía antigua donde se observan ambas puertas de acceso
y como se había edificado junto a la fachada principal del Seminario



Desde su fundación, se constituyeron unas becas las cuales se les denominaron " becas de gracia", de las cuales, 12 las  distribuía el Obispo (enteras, medias o cuarterones) entre los seminaristas mas pobres y aplicados. Otras 6 las otorgaba  D. Luis María Dalp, desde 1870 otorgaba que debían obtenerse mediante oposición y adjudicarse a seminaristas hijos de las diócesis, bajo la precisa condición de asistir a la Iglesia Catedral todos los domingos y días festivos del año, por la mañana y por la tarde.




Fotografía antigua del patio del Palacio de Jabalquinto
(fotografía ofrecida por Juani Gallego)




Esta institución percibía una dotación económica del Estado con arreglo al artículo 35 del Concordato, ingreso de las pensiones, y rentas de los inmuebles que poseía en los distritos municipales de Cazorla, Rus, Albanchez, etc..

Existía diferencia a la hora de vestir dependiendo su procedencia.  Sobre manto de paño pardo, común a todos los seminaristas, las usan los de San José, la beca verde. Los Filipenses, que satisfacen una pensión de 400 reales trimestrales y una fanega de trigo mensual, llevan beca grana con roquetes. El bonete es también común en ambas secciones.

El curso académico de 1881-1882 contaba con 102 pensionistas y 78 para la segunda.

El Seminario estaba constituido por un vice-rector, un director espiritual, tres presidentes, un adminstrador y un económo (Administrador de los bienes de una diócesis cuando la sede queda vacante.)

Como siempre, una de las instituciones que más se mimó fue el Seminario. En la diócesis había dos: el de la capital y el de Baeza. Este último estaba muy bien dotado, sobre todo en cuanto a biblioteca.  Poseía 5439 volúmenes en 1868 y contaba con12 profesores para 107 alumnos internos y otros 96 externos

No pudo resistir la penuria que asoló a la Iglesia española en el Sexenio; al no haber fondos para dotar las cátedras de 5º y 6º de Teología, sus alumnos pasaron al de Jaén.

El Sexenio de 1868-74 supuso, obviamente una dura prueba para el Seminario de Baeza el cual cerró parcialmente.



Maximiliano Fernández del Rincón


Don Maximiliano Fernández del Rincón (1835-1907) ingresó en el Seminario de Baeza en el año 1852.

En Baeza cursó como alumno interno los cursos del Bachillerato en Teología y Derecho Canónigo. 

En 1857 fue ordenado sacerdote y al finalizar los estudios de Teología y Cánones gana por oposición la parroquia del Sagrario de Baeza (1860) donde ejerció una importante labor pastoral.

La orden sacerdotal se llevó a cabo en Baeza el 24 de septiembre de 1859 de manos del Obispo de Jaén, don Ángel Rosales Muñoz. El acto fue muy solemne y se realizó en la iglesia del convento de la Magdalena tras una procesión de ordenados con el Prelado desde la iglesia del Seminario al convento de Agustinas Recoletas.

El 24 de julio de 1865 es nombrado por el ya Obispo de Jaén, Sr. Montescillo, como Rector del Seminario de Baeza, cargo que desempeñó hasta mediados de 1866.



Fotografía del patio del Palacio de Jabalquinto
(ofrecida por Juani Gallego)


Acometió diferentes reformas: embaldosaron las galerías bajas que estaban empedradas, también se renovaron los suelos de las galerías altas que estaban en muy mal estado. En el patio de Jabalquinto mandó colocar unos tirantes de hierro para evitar el desplome de las galerías. 

Por otro lado, mandó allanar los corrales y habilitar un juego de pelota toda vez que los seminaristas sólo saldrían a la calle a dar un paseo el jueves y necesitaban espacio para el recreo.

Igualmente se amueblaron las habitaciones del Obispo y se encargaron mesas para los colegiales.

En esta reforma también se restauró un lienzo que presidía la gran escalera. Por desgracia hoy ya no existe y no se sabe tampoco su paradero.







Fotografía del cuadro que existía en el Palacio de Jabalquiento
( ofrecida por Juani Gallego )
Vista actual




En sesión extraordinaria del día 14 de octubre y por unaminidad, a propuesta del Alcalde don Nicolás Sanz Tauste fue nombrado " HIJO ADOPTIVO DE BAEZA".


Por virtud del Decreto de 19 de Febrero de 1836, el Estado se incautó de todos los bienes, Conventos e Iglesias de las suprimidas Órdenes religiosas, corriendo injustamente esa suerte la casa cedida por los Sres. Marqueses de Jabalquinto, así como el precioso templo que se edificó a su costado, todo lo cual se dedicó por la Hacienda a Administración de Rentas durante algún tiempo.






Fuentes:

http://infocatolica.com/blog/elolivo.
Medio siglo de relaciones iglesia-Estado: el cardenal Antolín Monescillo. Autor: Rafael Sanz de Diego
Cuestión de los Seminarios de la Diócesis de Jaén. Autor Jose Luiz Chiharro Chamorro



sábado, 19 de noviembre de 2016

SEMINARIO SAN FELIPE NERI 1ª PARTE



Imagen del Concilio de Trento



En el Concilio de Trento se decretó en 1563 la elevación de colegios o seminarios donde se formarán los futuros sacerdotes en el conocimiento de las Artes y la Teología.

El Obispo D. Francisco Sarmiento de Mendoza llevó a cabo cinco intentos para crear el seminario, proyectos que uno tras otro fueron fracasando.


Obispo Francisco Sarmiento de Mendoza



En el siglo XVII, un primer intento de fundación bajo el episcopado del Cardenal Moscoso y Sandoval. Cuarenta años después se hizo realidad.

Cardenal Moscoso y Sandoval



Estos centros habrán de erigirse en las diversas diócesis de la Iglesia y en la de Jaén se hizo en Baeza a impulsos del Obispo Fernando Andrade de Castro (1648-1664).

Escudo de Armas del Obispo Fernando Andrade de Castro


Escudos de la Puerta Principal del Seminario





Éste lo fundó bajo la advocación de San Felipe Neri en 1600 con bienes y derechos propios radicados en la villa de Cazorla y con disposición de que fuera regido por la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri.


Imagen de San Felipe Neri (decapitado)



Tradicionalmente los sacerdotes de nuestra Diócesis se preparaban en la Universidad de Baeza como reconoce el Obispo Andrade en la escritura fundacional del Seminario.

El Edifico del Seminario se concluyó en 1672, y el 24 de agosto comenzó a funcionar después de trasladarse a él los profesores y alumnos que ya venían desarrollando sus tareas en una casa alquilada.

El 01 de octubre del año siguiente, el Obispo D. Antonio Fernández del Campo y Angulo aprobó los primeros estatutos.

Escudo de Armas del Obispo Antonio Fernández del Campo y Angulo


En el siglo XVIII fue una época de crecimiento para el seminario de San Felipe Neri de Baeza. El 4 de diciembre de 1714, D. Rodrigo Marín y Rubio encargó la dirección y administración del centro a la congregación del Oratorio.

Obispo Rodrigo Marín y Rubio



El Seminario Conciliar de San Felipe se convirtió en el centro de formación religiosa más importante y esencial de la Diócesis. Sin embargo esta situación comenzó a cambiar a partir de 1869 en que el Obispo autorizó algunos estudios de Facultad mayor en el Colegio del Santísimo Sacramento de Jaén que se dedicaba a preparar niños para ayudar en los oficios de la Catedral así como a fomentar sus inquietudes para el sacerdocio.

El Obispo Brizuela y Salamanca hizo prolongar la parte occidental del edificio, y los marqueses de Jabalquinto cedieron y donaron a los oratorios su palacio, situado en la calle de las Escuelas y Cuesta de San Felipe, separado del seminario tan sólo por una calle que generosamente cedió a su vez la ciudad de Baeza para la unión de ambos edificios.


Este edificio fue mandado derruir por no ser originario del Seminario,
para dar paso a una calle que daba con la antigua Iglesia de San Gil

Estado actual del Patio del Seminario y lugar que ocupaba la casa derruida de la foto anterior

Lugar por donde discurría la calle que unía la Cuesta de San Felipe Neri
con la desaparecida Iglesia de San Gil




En esta centuria el número de alumnos pudo ser aumentado gracias al crecimiento de las rentas, y a finales de siglo el colegio-seminario albergaba unos ochenta colegiales.


Ya en 1864 el Obispo Andrés Rosales creó en la parte posterior del Palacio Episcopal, en el llamado Torreón del Seminario, la Sección del Seminario Conciliar de Baeza en Jaén, buscando la cercanía del obispo a los jóvenes candidatos al sacerdocio


Sin embargo las condiciones de espacio, salubridad y de todo orden dejaban mucho que desear antigua casa por lo que el obispo Don Victoriano Guisasola (1898-1901) decidió emprender la tarea de construir un gran edificio para el Seminario de Jaén.

Alarmados por la pastoral se celebró una reunión numerosa de vecinos y Ayuntamiento (28 de marzo) de la que salió el nombramiento de una Comisión para defender los derechos y prerrogativas del Seminario de San Felipe. El nombramiento se ratificó por unanimidad en la Sesión del pleno del Ayuntamiento de 1-4-1899. Estaba presidida por el Alcalde D. Manuel Garrido Mora y los vecinos, Diego Antonio Garrido Rus, Enrique Moreno Medina y Miguel López Montes, pero no dieron los frutos que se esperaban.


El obispo de Jaén D. Manuel Mª González y Sánchez (1877-1896) trasladó en el curso 1878-1879 el rectorado del seminario de Baeza a la sección de Jaén, que se había abierto cuarenta años antes, y acarició el proyecto de construir un edificio nuevo, pues las dependencias posteriores del palacio episcopal resultaban insuficientes e insalubres.

Al final, solamente llegó a crear una sección para estudiantes pobres bajo el patrocinio de S. José. En 1892 podía enviar dos alumnos para que ampliaran estudios en Roma y pudieran renovar el profesorado del mencionado centro.


Se acabó la obra principal en 1669 bajo la dirección de Juan de Mendoza y Antonio Moreno, con un coste total de 39000 Ducados (unos 430000 reales), aunque la fundación canónica no se produjo hasta 1714, cuando ya llevaba años funcionando como colegio.

Al edificio original del Seminario, y tras algunas ampliaciones, se uniría en 1720 el cercano palacio residencia de los Marqueses de Jabalquinto, formando un complejo que sería conocido genéricamente como Seminario. La institución fue suprimida en 1969, siendo utilizado como Colegio Menor durante los años setenta.
  

Las ampliaciones sufridas por el edificio original se realizarían entre los siglos XVII y XIX, como se sabe por la documentación y se puede apreciar en la construcción.





Tras la incorporación del Palacio de Jabalquinto al Seminario en 1720 se produce una importantísima remodelación, consecuencia tanto de la anexión del Palacio como de la cesión (a finales del siglo) por parte del Concejo de una calle y una serie de solares conocidos como "corralazo de San Gil" que amplían notablemente el espacio propiedad del Seminario.





Entonces se levantará una galería que unió los dos inmuebles, transformando, entre otras cosas, la antigua casa de los Padres Filipenses que estaba unida al Palacio. En la actualidad esos espacios son los ocupados por las zonas deportivas y los jardines de la UNIA en los que se mantienen algunos restos de bienes muebles reutilizados tras la restauración de la Catedral en la década de 1950..

 
Jardines del Seminario


Columnas provinientes del trascoro de la Catedral de Baeza


Las columnas de la foto anterior, se cree provienen el trascoro de la Catedral de Baeza y aunque no lo parezcan, son de marmol rojo. Un material que puede deteriorarse al estar expuesto en el exterior. 


Fotografía de Cristobal Cruz. Cedida por Pedro Narváez /Fotógrafo)



A partir de 1827 se producirá una nueva ampliación con la construcción de un cuerpo en la fachada de la Pza. de Santa María, presidido por el escudo del obispo Andrés Esteban y Gómez, que en su interior se organiza en torno a un amplio patio porticado en su parte baja y cerrado en la alta.








En 1836 el Seminario sería incautado por el Estado, devolviéndose al Obispado para su función de Seminario en 1853, aunque ya enclustrada la congregación de San Felipe Neri.



En 1905, con el dominio del Seminario de Jaén, el de Baeza se convierte en seminario menor, acelerando su decadencia.

En el año 1936 el Ayuntamiento incauta el Seminario en nombre del Estado.

La Guerra Civil le dio un duro golpe a la institución pues durante ese periodo no funcionó como tal seminario y las instalaciones quedaron en mal estado por un uso inadecuado.

Tras el conflicto el Obispo Rafael García (1943-1953) dio los primeros pasos para conseguir la rehabilitación de los edificios. Sis embargo habría que esperar al tiempo del Obispo don Félix Romero Mengíbar (1954-1970) para que se hiciera realidad la nueva puesta en funcionamiento de la religiosa institución.

Obispo Felix Rodríguez Mengíbar

El Obispo Mengíbar emprendió en 1957 las obras de rehabilitación que concluyeron en junio de 1960. La reapertura oficial de las actividades docentes se llevó a cabo el 4 de octubre de ese mismo año.

El Seminario deja de existir definitivamente en 1969.

Tras la clausura, todo el complejo (Antiguo Seminario y Palacio) se destinará a colegio menor hasta los años setenta, permaneciendo cerrado hasta su cesión a la Junta de Andalucía en 1987, que será la que encargará el proyecto de restauración y rehabilitación del edificio original del Seminario a J. Ramón Menéndez de Luarca y Gerardo Salvador.

Arquitecto J. Ramón Menéndez de Luarca



Tras su restauración en 1993 se instalaron en ella las dependencias de la entonces Universidad Internacional Antonio Machado (dependiente de la de Granada) que en el año siguiente de 1994 pasaron a ser las de la sede Antonio Machado de la recién creada Universidad Internacional de Andalucía, la novena universidad pública de Andalucía. 







Fuentes:

Cuestión de los Seminarios de la Diócesis de Jaén. Autor José Luis Chicharro Chamorro
seminariodejaen.blogspot.com.
http://www.iaph.es/patrimonio-inmueble-andalucia/resumen.do?id=i19855



jueves, 17 de noviembre de 2016

Prohibición a los vecinos de Úbeda para que hagan carbón de encina en los términos de la ciudad de Baeza.

Prohibiendo a los vecinos de Úbeda que hagan carbón de encina en los términos de la ciudad de Baeza. -Consejo.
27 de Agosto de 1500








Fuentes:



Prohibición a los vecinos de Úbeda para que hagan carbón de encina en los términos de la ciudad de Baeza.
Archivo General de Simancas,RGS,LEG,150008,227

DON QUIJOTE DE LA MANCHA. ¿COMENZÓ A ESCRIBIRSE EN BAEZA?




La obra mas importante de la literatura española pudo haber sido fraguada en Baeza, algo que hasta ahora yo mismo desconocía.

No se puede saber a ciencia cierta que fuese así, pero todo hace apuntar en esa dirección. 

Nestor Luján



Nestor Luján, en la revista "Historia y Vida" (número 127), editada en Barcelona en el año 1978 dice:

Cervantes y Huarte de San Juan.

"Según Cervantes, Don Quijote se enajena, no por desengaños amorosos, ni por una enfermedad determinada, sino simplemente por la lectura de un género de libros romancescos: los libros de caballería. Es decir, una demencia de tipo imaginativo e intelectual que sólo se manifiesta cuando el hidalgo manchego se plantea el tema caballeresco. 

En todos los demás casos es de muy claro juicio, excesivamente inteligente y supremamente ponderado. Esto parece indicar que Don Quijote era un simple monomaníaco y el contraste de sus delirios y buen juicio, exagerado por la técnica literaria caricaturesca para acentuar más la sátira, le convierte en un obseso puro.

Sin embargo, interesaría saber de dónde Cervantes acopió sus ideas sobre la locura de Don Quijote.

Según los modernos comentaristas, en la descripción de lo físico y de lo moral responde el tipo de Don Quijote a lo que el doctor Huarte de San Juan, llamado también Juan de San Juan, escribiera en su único libro "Examen de Ingenios", publicado en primera edición en 1575, en la ciudad andaluza de Baeza, donde este doctor navarro ejercía su arte.



Cervantes no cita esta obra del médico humanista contemporáneo, pero es evidente que la conocía y posiblemente llegó a tratar a su autor en Baeza.

De ella adopta el talante físico y mental de Don Quijote. De entrada ya la palabra "ingenioso" viene del concepto de ingenio que tiene el doctor Huarte, que era como una armoniosa posesión de todas las facultades intelectivas: 

Capítulo I.....Y esto baste en cuanto al hombre ingenio, el cual desciende de este verbo ingerente, que quiere decir engendrar dentro de si una figura entera y verdadera que representaba al vivo la naturaleza del sujeto cuya es la ciencia que se aprende". Y con fácil ironía implica Cervantes el adjetivo ingenioso a Don Quijote en el título del libro.



El libro de doctor Huarte de San Juan, que se llamaba así por ser de San Juan de Pie de Puerto, conoció dos ediciones distintas. 

El "Examen de Ingenios", tiene un título más complejo: "Examen de Ingenios para sciencias donde se muestra la differencia de habilidades que ay en los hombres y el género de letras que a cada uno responde en particular".

Fue obra muy difundida, con prontas traducciones al italiano, al francés y al inglés, llena de novedades que a la Inquisición se le antojaron peligrosas. 

Es, de hecho, uno de los primero tratados de psicología pedagógica, el precursor de un sistema de orientación psicológica profesional.

Intenta explicar las relaciones entre lo físico y lo espiritual a través de la estructura del cráneo y del cerebro para señalar la influencia de éste sobre la mentalidad y las aptitudes de los hombres.

En cierto sentido puede considerarse precursor de la frenología de Gall, de las localizaciones cerebrales y de la eugenesia moderna por los consejos que da a los pobres para procrear hijos sanos y capaces.

Según la tipología del doctor Huarte de San Juan y su teoría de las destemplanzas, las características físicas del hidalgo se acomodan al carácter colérico y melancólico, que según esta tipología era el de Don Quijote.

Este, según la doctrina de Huarte, sería hombre de buen juicio, poderosa imaginación y temperamento colérico. Así corresponde su tipo físico que describen el médico y el novelista en muy parecidos términos:

(Cervantes)
"Era de complexión recia, seco de carnes, enjunto de rostro..."

(Huarte de San Juan)
"tiene muy pocas carnes, duras y asperas"
"es moderamente tostado, verdinagro y cenizoso"

El parelelismo se podía ir multiplicando a través de innumerables citas.

Para ampliar esta posible influencia de Huarte de San Juan en casi toda la obra cervantina, puede consultarse la obra de Rafael Salillas " El gran inspirador de Cervantes", donde su autor expone las múltiples analogías e influencias que existen entre "examen de Inenios" y algunas obras de Cervantes (El Quijote, La Galeta, El Licenciado, Vidriera, Persiles y Segismunda...).

En el prólogo de "El Gran inspirador de Cervantes", su autor dice:

" Ya no cabe duda de la influencia poderosa y decisiva que "Examen de Ingenios" ejerce en el verdadero núcleo de la gran obra maestra de Cervantes, y cuando se puede proclamar con evidentes testimonios que el autor de "Examen de Ingenios" es el gran inspirador del autor de "El Ingenioso Hidalgo", inspirado en el paje de Huarte de San Juan y Diego de Valdivia, nombre relacionado con la Baeza ilustre de aquella época.

La calle Tejedores de Baeza, debe su nombre a unos talleres de tejer que los Padres Trinitarios Descalzos tenían en dicho lugar, cuya mayor parte de los beneficios obtenidos, eran empleados en la liberación de cautivos.

El general de esta Orden en Baeza, fray Gil de la Bella, compró en Argel la libertad de don Miguel de Cervantes Saavedra, trayéndoselo, posiblemente a la ciudad de Baeza, donde permanecería varios años empleado como escribano.

Es posiblemente en este periodo de tiempo que el "Manco de Lepanto" pudo estar en Baeza y por coincidir con Huarte de San Juan, conociera a éste, leyera su obra "Examen de Ingenios" y de aquí naciera la idea de Don Quijote; y ¿porque no? escribiera parte "Del Ingenioso Hidalgo"

Antes de salir “El Ingenioso Hidalgo” había obtenido “El Examen de Ingenios” diez ediciones en castellano y otras tanto en otros idiomas.

Cervantes, quien, por propia confesión era “aficionado a leer, aunque sean los papeles rotos de las calles”, no pudo desconocer el libro de Huarte de San Juan, más cuando posiblemente vivió en Baeza tras su paso por Argel.

Tampoco creemos que pudiera desconocer la existencia del libro “Examen de Ingenios”, pues en su tiempo, se convirtió en todo un “best sellers” en aquella época y además, Baeza ya contaba con su propia imprenta desde 1550, algo que todavía no había sucedido con Jaén donde apareció mas tarde.

Por otro lado, sabemos que el Quijote se publicó en 1605, mientras que la obra de Huarte de San Juan fué en 1575.

Se cree que una vez conocida tal obra de Huarte de San Juan, y dotado de tan viva perspicacia psicológica, espíritu tan nuevo y tan abierto, se complació en el arrojo mental con que Huarte de San Juan señalaba nuevos rumbos a la psicología y a la pedagogía, encontrándose con un alma que, aunque trabajaba en campo muy diverso, era muy afín a la suya.

Por eso glorificó Cervantes el pensamiento nuclear de “El Examen de Ingenios” parodiándolo en su estremés “La elección de los Alcaldes de Daganzo”. Muchas de sus frases son un eco de las que, en el Proemio de su libro, dirigía Huarte a Felipe II y a las Universidades, queriéndoles interesar por el problema de la selección y orientación profesional.

Aquella obra brindaba no sólo materia de curiosidad al lector, sino mucha ciencia útil al novelista.

No quiero cansar mas a lector con el símil existente entre ambas obras pues mi intención era simplemente captar el interés del lector y para aquellos que deseen saber más sobre esta cuestión, les animo a que busquen información en internet, donde encontraran muchos escritores que afirmar lo anteriormente expuesto.




Fuente:

Antología Histórico-Artística de la Ciudad de Baeza. Autor P.Ayala Cañada
“El Ingenioso Hidalgo” y “ El Examen de Ingenios” Qué debe Cervantes al Dr. Huarte de San Juan. autor: M. DE IRIARTE

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